MADRID 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
La organización Acción contra el Hambre (ACH) ha advertido este miércoles de que la desnutrición que sufren miles de malienses refugiados en el campo de acogida de Mbera, en la frontera con Mauritania, es "muy grave" y supera los niveles de emergencia.
El campamento de refugiados de Mbera acoge a unas 74.000 personas, pero en hoy en día, "siguen llegando personas, a veces 400 al día", según el comunicado de la ONG. Las familias del campo no toman leche ni carne desde hace meses, "unos alimentos básicos" en la dieta de los pastores nómadas en el norte de Malí. Sin embargo, de acuerdo con la organización, la intervención de actores humanitarios ha logrado reducir siete puntos porcentuales la desnutrición en los últimos meses.
"Es crucial proteger la lactancia materna, ya que un destete brusco puede empujar a los niños menores de dos años a la desnutrición aguda en muy poco tiempo", ha declarado la nutricionista del equipo de Emergencias de ACH, Montse Escruela.
Según la ONG, con el "innovador programa" que ha puesto en marcha, se trata de asegurar liquidez con la que comprar alimentos, en especial para las mujeres en período de lactancia, embarazadas y madres de niños menores de dos años, al tiempo que promueve "prácticas para prevenir la desnutrición".
"Priorizamos medidas para recuperar la lactancia, cuidados básicos de salud y técnicas de almacenamiento del agua" ya que a pesar de que "el agua del campo está clorada, hay problemas de contaminación derivados de su almacenamiento", ha detallado Escruela. También "estamos planificando actividades generadoras de ingresos para que los refugiados puedan alcanzar cierta autonomía alimentaria", ha proseguido.
Cuando los refugiados llegan al campo están "completamente desorientados" y "muchos no dejan de llorar", ha destacado el responsable de Acción contra el Hambre en la zona, Omar Harouna.
'LA HUIDA'
Fatma Mint Jidou, una refugiada de 20 años en el campo de Mbera, ha comentado, mientras sostiene en brazos a su bebé con "el vientre hinchado" a causa de la desnutrición, que el miedo a los salafistas les "empujó a huir".
"Muchos malienses han llegado con sus animales y esto aumenta la presión sobre los pocos pastos disponibles. Muy pronto podrían surgir tensiones entre las dos poblaciones --la autóctona y la de acogida--, por lo que tendremos que apoyar también a la población de acogida", ha declarado el director de Acción contra el Hambre en Mauritania, Nicolas Meron.
De acuerdo con Escruela, los refugiados "desearían regresar cuanto antes a sus hogares", pero se prevé que el retorno podría demorarse aún meses, "incluso años", hasta que la región del norte de Malí se estabilice.