MÁLAGA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Nueva Cultura presentó hoy los resultados de los trabajos de campo del estudio de los valores ecológicos y patrimoniales de río Grande de Málaga, financiado conjuntamente con la Obra Social Caja Madrid, que revelan que la calidad general de las aguas del río y sus riberas es "muy buena" en su nacimiento, pero que, no obstante, va disminuyendo conforme aumenta la ocupación del territorio.
En este sentido, señalaron que la "fuerte contaminación" de las aguas del afluente deterioran "enormemente" la calidad de las aguas y riberas del río e impiden, a su vez, la recuperación al sobrepasar la capacidad de autodepuración del mismo.
No obstante, la elevada biodiversidad que albergan las aguas del río Grande, sobre todo en la parte alta de la cuenca, supone "un potencial muy elevado de éxito para cualquier iniciativa de reducción de los impactos y de restauración o mejora del río", ya que si se eliminan impactos negativos "el río podrá recuperarse con rapidez en los tramos que no arrojan actualmente una buena calidad".
De los resultados de los parámetros físico-químicos de las muestras de agua destacaron la "fuerte contaminación", principalmente originada por vertidos de aguas residuales, en el río Pereilas. Así, explicaron que esta contaminación le llega al Pereilas en la confluencia con otro río, el río Bajo.
En cuanto al índice de calidad biológica aplicado en los mismos tramos, los valores medios señalan que los cuatro primeros tramos de muestreo se corresponden con un estado ecológico de las aguas "muy bueno". Además, los tres primeros "superan con creces" valores medios del índice de 150 puntos, lo que supone que el río en estos tramos alberga una biodiversidad muy alta.
Por otro lado, en cuanto a la calidad de las riberas, ninguno de los tramos estudiados obtuvo la máxima valoración y sólo uno alcanzó una valoración de bueno. Hubo un tramo con calificación de mala calidad y cuatro con pésima.
En el resto de tramos la calidad físico-química de las aguas varía levemente sin que se detecten datos llamativos destacables. De todas formas, observaron que en el tramo antes de la desembocadura del río Grande, en el Guadalhorce, existe una cierta recuperación de la contaminación que le llega aguas arriba, pero que "aún así no se recupera del todo".
BIODIVERSIDAD
Del estudio se ha podido comprobar también la existencia de peces en el río hasta tramos bastante elevados. Así, especificaron que no hay actualmente obstáculos de infraestructuras o regulación del caudal del río que haya afectado gravemente a las poblaciones piscícolas, salvo en el tramo más alto por los azudes de captación de agua para las fábricas de luz.
Asimismo, del informe se desprende también que existe una presencia de nutrias en todo el eje del río, aunque con mayor intensidad en los tramos medios; libélula Oxygastra curtisii, única representante del género Oxygastra, considerado en peligro de extinción según el Libro Rojo de Invertebrados de Andalucía.