Actualizado 27/06/2007 18:14 CET

En dependencias policiales el menor que debía haber sido devuelto a su madre belga y cuyo padre está detenido

GRANADA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El niño de 12 años que no fue devuelto por su padre, residente en Ogíjares (Granada), a su madre belga el pasado lunes pese a cumplirse el plazo acordado por la autoridad judicial para ello, se encuentra en dependencias policiales a la espera de pasar a un centro de acogida de la Junta de Andalucía mientras se resuelve la situación, según informaron a Europa Press fuentes del caso.

Las mismas indicaron que había sido localizado, si bien no precisaron cómo se produjo dicha localización ni la llegada del menor a la Policía, después de que su progenitor adujera el lunes, cuando fue requerido por la Policía y la Guardia Civil para que entregara al niño, que se encontraba de "largas vacaciones" por España sin detallar cómo ni con quién.

El padre del menor, Manuel Molino, fue detenido pasadas las 11.00 horas de hoy en el municipio donde reside y está previsto que en próximas horas pase a disposición del Juzgado Central de Instrucción en funciones de guardia de la Audiencia Nacional.

La detención se ha efectuado después de que un tribunal belga haya dictado una orden de detención internacional contra él por haberse negado a entregar al menor.

Por este motivo, la madre interpuso una denuncia contra el progenitor del menor, que considera que lo dictado por la Justicia belga contradice lo que en su día dictó un juzgado granadino que denegó el retorno del niño con su madre porque "podría resultar perjudicial".

El niño debía haber sido devuelto a su madre el pasado mes de febrero, aunque el juez de Primera Instancia 16 acordó denegarla "sin perjuicio" de la decisión final que adoptara el Tribunal Belga, que acordó su devolución, al ser el órgano jurisdiccional del Estado miembro en que el menor tenía su residencia antes del traslado.

Así lo decidió después de escuchar al niño que manifestó que quería quedarse en España porque "se sentía más seguro", si bien también quería "seguir viendo a su madre porque la quiere", declaró el menor, que fue diagnosticado en Bélgica de un autismo y retraso mental por lo que iba a ser sometido a un tratamiento "erróneo", según el padre, que sostiene, como los médicos que lo examinaron en España, que no sufre dicha enfermedad.

Por ese motivo, el padre del niño decidió no devolver al menor en 2005 a su madre en Bélgica, donde reside desde que se divorciaron ambos y donde tiene la custodia del menor. El Juzgado de Primera Instancia 3 concedió, sin embargo, posteriormente la custodia al padre de forma cautelar.