Investigadores de la Universidad de Michigan (EE.UU) descubren por casualidad cómo la lejía mata las bacterias

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 13 noviembre 2008 21:00

MADRID 13 Nov. (EP/REUTERS) -

Investigadores de la Universidad de Michigan han descubierto por casualidad el mecanismo mediante el cual el cloro blanqueador, conocido como hipoclorito o lejía y desarrollado hace más de 200 años, mata las bacterias.

En un estudio publicado en la edición de mañana de la revista 'Cell', un equipo encabezado por la biología molecular Ursula Jakob describe el mecanismo por el cual el hipoclorito, que ahora se encuentra en los hogares de todo el mundo y es uno de los desinfectantes de uso más amplio el ingrediente del blanqueador hogareño, ataca proteínas esenciales en las bacterias y termina matándolas.

"Como ocurre a menudo en la ciencia, nosotras no nos habíamos propuesto responder a esta pregunta --explica Jakob--. Pero cuando tropezamos con la respuesta a mitad de camino en un proyecto diferente, fue muy excitante para todas".

Jakob y su equipo llevaban a cabo un estudio sobre una proteína bacterial conocida como la proteína del golpe de calor 33 (Hsp33, por su sigla en inglés). La tarea principal de la Hsp33 es proteger a las proteínas de las interacciones desfavorables, una función que es particularmente importante cuando las células están en condiciones de estrés, tales como las temperaturas altas que resultan de la fiebre.

"A temperaturas altas las proteínas empiezan a perder su estructura molecular tridimensional, comienzan a aglomerarse y forman conjuntos grandes e insolubles tal como ocurre cuando cueces un huevo", explicó otra de las investigadoras, Jeannette Winter. Al igual que los huevos, una vez que están cocidos jamás se vuelven líquidos otra vez, las proteínas aglomeradas habitualmente siguen siendo insolubles, y las células estresadas eventualmente mueren.

LEJÍA Y ALTAS TEMPERATURAS

Jakob y su equipo investigador intuyeron que la lejía y las altas temperaturas tienen efectos muy similares sobre las proteínas. Al igual que el calor, el hipoclorito en la lejía hace que las proteínas pierdan su estructura y formen grandes aglomeraciones.

"Muchas de las proteínas a las cuales el hipoclorito ataca son esenciales para el crecimiento bacterial, de modo que la desactivación de esas proteínas probablemente mata la bacteria", añadió la coautora de la investigación Marianne Ilbert.

Estas conclusiones son importantes no sólo para entender cómo la lejía mantiene las cocinas higiénicas, sino también porque pueden conducir a un mejor conocimiento en la lucha contra las infecciones bacteriales, ya que las células humanas de inmunidad producen cantidades significativas de hipoclorito como primera línea contra los microorganismos invasores. Aunque desafortunadamente el hipoclorito no daña solamente a las células bacteriales sino también a las del ser humano.

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