CASTELLÓN 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
La directora general de Grameen Bank y Premio Nóbel de la Paz 2006, Nurjahan Begum, aseguró hoy que la filosofía de la entidad que dirige, "que, sin ningún tipo de garantía o aval y sin intermediarios, sólo concede créditos a los pobres" es que "los bancos deben de ir hacia la gente y no al revés".
Begum realizó estas declaraciones en una rueda de prensa previa a la conferencia que impartió para clausurar el curso de verano de la Universitat Jaume I de Castellón 'El papel de las microfinanzas en la cooperación y el desarrollo local' , en la que estuvo acompañada por el rector de la UJI, Francisco Toledo; y la presidenta del Kembatta Women's Self Help Center, Bogaletch Escarcha.
Según explicó la Premio Nóbel, el Grameen Bank fue fundado en 1966 por el inventor de los mircrocréditos Muhammad Yunus en un país "muy pobre" -Bangladesh-, "comenzando la actividad con 27 dólares de su bolsillo que prestó a 42 personas, todas pobres que devolvieron hasta el último céntimo". Tras esto, -dijo- Yunus "sacó la conclusión de que los pobres son dignos de recibir créditos, pero los bancos tradicionales no tienen esa creencia".
Así, señaló que Yunus "intentó convencer a los bancos tradicionales de que no hacía falta avales o garantías para prestar los créditos, por lo que pesaron que estaba loco". En 1976 un banco accedió a dar una suma inicial para Grameen Bank y Yunes impuso que el 50 por ciento de los prestatarios fuesen mujeres. "Hizo falta una labor de motivación y aumentar la conciencia para que las mujeres participasen", añadió.
En la actualidad, destacó Begum, Grameen Bank tiene 6,7 millones de beneficiarios y el 94 por ciento son mujeres. "Ellas se enorgullecen de que son más responsables que los hombres a la hora de devolver los créditos".
Por su parte, Bogaletch Escarcha indicó que el Grameen Bank "es un ejemplo de que cómo el sur puede enseñar al norte, pues no hay mayor inversión que la que se hace en las personas, ya que los beneficios se duplican".
Por otra parte, indicó que Europa "tiene que empezar a invertir en las mujeres africanas, puesto que cuando se invierte en las mujeres se mejora la educación de los niños, la sanidad de la familia y la comunidad empieza a avanzar".