AI denuncia que los suministros "imprudentes" de armas a Costa de Marfil fomentan las violaciones de los DDHH

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 20 marzo 2013 17:44

MADRID 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización Amnistía Internacional (AI) ha denunciado este miércoles que los suministros "imprudentes e ilegales" de armas realizados desde algunos países de Europa, África y Asia a Costa de Marfil alientan las violaciones de los Derechos Humanos, así como otros "graves abusos".

En el informe de AI presentado en la sede de Naciones Unidas, se documenta cómo ciertos estados y "una red de traficantes multinacionales de armas" suministraron armamento y munición a las partes que libran un conflicto en Costa de Marfil "desde hace una década", durante el cual se han cometido "crímenes de guerra y diversos abusos" de los Derechos Humanos.

"Costa de Marfil es un escalofriante recordatorio de cómo ni siquiera un embargo de la ONU puede impedir que se envíen libremente armas a las partes en un conflicto" y que trae consigo "devastadoras consecuencias para la población civil", ha declarado el secretario general de AI, Salil Shetty. "Los gobiernos del mundo pueden impedir que los futuros embargos de armas de la ONU fracasen y que se cometan atrocidades", ha proseguido.

De acuerdo con Shetty, los gobiernos "deben aprobar un tratado firme, efectivo y exhaustivo sobre el comercio de armas, basado en el respeto de los Derechos Humanos y el derecho Humanitario".

Desde el pasado 18 de marzo y hasta el próximo día 28, se está debatiendo en la Conferencia de Naciones Unidas en Nueva York, un tratado "sólido" que permita regular el comercio de armas y que, en caso de ratificarse, "regularía las transferencias internacionales de armas convencionales, de tecnología y de munición", según el comunicado de Amnistía.

Centenares de marfileños han sido víctimas de homicidios, a menudo debidos a su etnia o a su ideología política, desde que se intensificó la violencia armada a principios de 2011, tras las disputadas elecciones presidenciales, y "numerosas mujeres y niñas han sufrido violencia sexual", al tiempo que cientos de miles de personas "se han visto obligadas a huir de sus hogares", ha indicado la organización.

En los meses de enero y febrero de 2011, el "blanco principal" fueron las personas pertenecientes a la comunidad dioula del norte del país, considerada "en general" contraria al expresidente de Costa Marfil Laurent Kudu Gbagbo, quien presidió el país entre 2000 y 2011, de acuerdo con el comunicado.

FUERZAS NUEVAS

Amnistía ha subrayado que, en su momento, los combatientes de Fuerzas Nuevas --el Movimiento Patriótico de Costa de Marfil-- utilizaron "diversos fusiles de asalto chinos, rusos y polacos de distinta procedencia y calibre" y que éstos "fueron responsables de los homicidios ilegítimos".

"Tales homicidios parecen haber continuado tras la integración de las Fuerzas Nuevas en las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil, creadas en marzo de 2001 por el actual presidente, Alassane Outtara", según el comunicado.

La ONG ha recogido más de un centenar de testimonios de habitantes de la ciudad de Duékoué, en el oeste, y de los pueblos de alrededor que sobrevivieron a las matanzas y todos apuntan que los homicidios perpetrados por las Fuerzas Republicanas y los dozos --un grupo de cazadores que combatió del lado de Ouattara en la guerra civil de 2011-- eran de "naturaleza sistemática y selectiva"

En varias visitas realizadas a Costa de Marfil desde principios de 2011, Amnistía Internacional ha podido establecer "una clara relación entre los abusos cometidos por todas las partes implicadas y las armas almacenadas años antes", gracias a los "suministros ilegales", ha afirmado el director de la campaña 'Armas bajo Control' de Amnistía, Brian Wood.

Hay que "poner freno al flujo libre de armas que destroza a las comunidades en Costa de Marfil y en todo el mundo", ha indicado Wood. La forma de detenerlo es aprobar "un tratado firme" sobre el comercio de armas que bloquee los suministros internacionales cuando exista "un riesgo sustancial" de que las armas se utilizarán para cometer "graves violaciones de Derechos Humanos o crímenes de guerra", ha recalcado.

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