MADRID 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
Manos Unidas ha destacado la labor del Hospital General Rural de Gambo (Etiopía), dirigido por los hermanos de la consolata, en el que se asiste a enfermos de lepra, además de sida, de tuberculosis, de malaria, a niños malnutridos y a mujeres que sufren las consecuencias de la fístula obstétrica.
"En cualquier rincón de las dependencias de este centro sanitario, que funciona con ayuda de organizaciones internacionales como Manos Unidas, se puede establecer contacto con la realidad de la enfermedad. Y qué realidad tan diferente a la nuestra, ya que hay un sólo hospital para los cerca de 100.000 habitantes del distrito. Por tanto, existen cien mil pacientes potenciales que pueden aumentar hasta un millón por las carencias del sistema sanitario etíope", han comentado desde Manos Unidas.
Y es que, este centro "sorprende" por sus condiciones, su limpieza, sus consultas, sus instalaciones, sus jardines y su personal sanitario, por ser prácticamente en su totalidad local, y el no cualificado, por las condiciones físicas de muchos de ellos. Además, para la cocina, la lavandería, la limpieza, la jardinería el centro sanitario tiene contratados a parte de los leprosos que han pasado por sus consultas a lo largo de sus años de existencia.
Antiguamente Gambo fue una leprosería y, como último vestigio de ese origen, en terrenos cercanos al Hospital se encuentra el barrio de los leprosos que los hermanos de la consolata construyeron para dar cobijo a estas personas "estigmatizadas y rechazadas" por la sociedad.
Por este motivo, Manos Unidas ha impulsado la campaña 'La Salud derecho de todos: ¡actúa!' que tiene como objetivo combatir este tipo de enfermedades que se desarrollan en los países del tercer mundo.