MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha regresado a Pibor, en Sur de Sudán, de donde había salido a principios de enero a causa de la violencia intercomunitaria, y ha expresado este viernes su preocupación por la suerte de 60 de sus trabajadores locales, cuyo paradero se desconoce.
MSF ha regresado con un equipo de 12 trabajadores sanitarios y logísticos para dar respuesta de emergencia, "tras la violencia intercomunitaria desatada la primera semana de enero en esta región del estado de Jonglei", según informó la organización en un comunicado.
"El saqueo de las estructuras de MSF y el clima de incertidumbre son un reto añadido para la organización, que debe ampliar sus actividades de inmediato", prosiguió. Antes de que la violencia azotase la ciudad de Pibor, Médicos Sin Fronteras ya había evacuado a todo su personal expatriado a Juba, la capital del país, y el personal nacional había abandonado la ciudad para ocultarse en el monte junto a otros habitantes de la misma.
"Desde el 10 de enero, se desconoce el paradero de 60 de las 155 personas contratadas por MSF en Pibor", indicó la ONG. "La organización está profundamente preocupada por su suerte, al igual que por la de todos los que huyeron para salvar sus vidas", prosiguió.
"La incertidumbre es enorme en los alrededores de Pibor", declaró la responsable de proyectos de MSF en Sur de Sudán, Colette Gadenne. "Muchas personas, entre ellas muchos de nuestros trabajadores locales, están buscando a familiares perdidos en el monte, temiendo lo peor", lo cual, "sumado a los daños irreparables en materia de medicamentos y material médico a consecuencia de los ataques, hace que sea todo un reto desplegar una respuesta de emergencia efectiva para atender a quienes necesitan asistencia médica urgente", añadió.
SAQUEADO EL HOSPITAL
Según MSF, el hospital que gestionaba la organización en Pibor fue saqueado por completo. Aunque el principal edificio de cemento y el tejado están prácticamente intactos, casi todo el equipamiento médico y las existencias de medicamentos han quedado inservibles.
Médicos Sin Fronteras está rehabilitando las estructuras para permitir la reanudación de las actividades médicas y ha transportado en avión más de una tonelada de medicamentos y material médico y logístico a la ciudad de Pibor. Se espera que lleguen más suministros en los próximos días.
"En estas circunstancias tan restringidas, MSF ha empezado a proporcionar atención médica de emergencia a las personas que han vuelto a la ciudad", indicó la ONG. "Pero todavía queda mucha gente dispersa que se oculta en una gran extensión de terreno a las afueras de Pibor" y hasta que estas personas hayan retornado, "no se podrá tener una idea clara de las necesidades médicas reales", precisó.
En los próximos días, MSF --que desde 2005 ha atendido a 160.000 personas en el condado de Pibor y ha operado en otras partes de Jonglei-- evaluará las necesidades no médicas y proporcionará una respuesta humanitaria en función del resultado de su valoración independiente. "La organización se compromete a dispensar lo antes posible la misma atención médica de calidad prestada antes de que se desencadenara la violencia", aseveró.