"La adolescencia, una época de cambios y de oportunidades". Por Elena López-Riobóo, de Down Madrid

Elena López-Riobóo, Psicóloga Y Coordinadora De Intervención De Down Madrid
Alumna del programa DOWN MADRID
Europa Press Sociedad
Actualizado: lunes, 2 marzo 2026 14:29

   La adolescencia es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y sociales. Hablamos de un periodo clave en la construcción de la identidad y del proyecto de vida. Por eso, cada 2 de marzo se celebra el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, una fecha para visibilizar y sensibilizar sobre uno de los desafíos a los que se enfrenta la juventud, este es el caso de los problemas de salud mental.

   Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete adolescentes en el mundo presenta algún trastorno de salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los más frecuentes. Y no podemos dejar a un lado el hecho de que, detrás de estas cifras, hay historias personales, miedos e inseguridades que, si no se atienden, limitarán su bienestar y sus oportunidades de futuro.

   Seguro que, al pensar en el malestar emocional de los adolescentes, nuestra primera imagen se dirige hacia los jóvenes sin discapacidad intelectual, pero ¿sabíais que entre un 30% y un 50% de las personas con discapacidad intelectual presentan problemas de salud mental a lo largo de su vida?, una cifra muy superior a la de la población general. Sin embargo, lamentablemente continúa siendo una realidad callada para un grupo invisible.

   Expresiones que pueden parecer "problemas propios de la edad" como, por ejemplo, 'me siento nervioso, tengo miedo a fallar, no sé resolver problemas, me cuesta aceptar los cambios, no sé poner límites, me siento juzgado' pueden estar reflejando barreras sociales, educativas y actitudinales. Pueden ser señales de experiencias de rechazo, de sobreprotección o de bajas expectativas que afectan a la autoestima y al autoconcepto dificultando la construcción de una identidad positiva. Esto en el caso de los jóvenes en general, que incluye a los jóvenes con discapacidad intelectual.

   La buena noticia es que la autoestima no es algo fijo, esta evoluciona según las experiencias, los apoyos y el contexto. Por eso, hoy más que nunca, es fundamental actuar. Lo que implica escuchar sin juzgar, ofrecer espacios seguros, ser cercanos, fomentar la autonomía y creer en sus capacidades.

   Hablar de bienestar adolescente supone necesariamente hablar también del bienestar de los jóvenes con discapacidad intelectual. Porque cuando cuidamos el bienestar emocional como forma de apostar por el futuro, es importante que sea con inclusión. El futuro es de todos los jóvenes, con y sin discapacidad.

   Elena López-Riobóo es coordinadora de intervención de Down Madrid.

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