La preocupación por las políticas sociales no para de crecer en nuestro país. Tanto Gobierno, como empresas, como entidades no lucrativas, apuestan por invertir en política social, por gastar de manera responsable y por crecer de manera sostenible. Y el sector de la consultoría en España no podía ser menos. Una nueva tendencia marca los inicios del nuevo milenio: la consultoría se preocupa también por lo social: la consultoría se humaniza.
El gasto social en España se sitúa en el 20% de su PIB (7 puntos por debajo de la media de la UE25). A pesar de ello, durante los últimos siete años el porcentaje de gasto público dedicado a las políticas sociales se ha venido incrementando por encima de la media europea.
Es necesario apostar por la "consultoría en desarrollo social" como una práctica innovadora que añada valor al desarrollo de negocio de las asociaciones y agrupaciones, además de las empresas, pero que además, y sobre todo, contribuya a la generación de una nueva visión estratégica global que integre la Sociedad de la Información con el desarrollo social, económico y humano, de una manera equilibrada, sostenible e incluyente.
En España existen más de 250.000 entidades no lucrativas, el 70% de las cuales son asociaciones. Destacan por su importancia las entidades dedicadas a la cultura y a las actividades de ocio y deportivas (más del 58%). En los últimos diez años el crecimiento de las ONGs de acción social ha sido espectacular, y en la actualidad hay unas 11.000. El Tercer sector genera más de medio millón de puestos de trabajo y mueve aproximadamente entre un 4,5 y un 5,5 % del PIB de España.
Las empresas debemos asumir que el desarrollo económico y empresarial no puede ir separado del desarrollo social, es decir de un proceso de avance hacia una sociedad con mayores niveles de bienestar para el conjunto de sus ciudadanos y ciudadanas, integradora y no excluyente, diversa, intercultural y respetuosa, responsable con el uso de los recursos, participativa y solidaria.
En este sentido, debemos comprometernos a apoyar a las organizaciones sociales para que integren las mismas herramientas de gestión y excelencia que utilizan las empresas. Para empezar, es fundamental incrementar la profesionalización de sus actividades e incorporar sistemas de planificación, gestión y evaluación, modernos, innovadores y de probada eficacia.
Los sistemas de información y las herramientas tecnológicas son también elementos estratégicos para transformar en resultados la visión de las organizaciones y generar unos beneficios sociales que se traducirán en más políticas de ayuda, menos maltrato, mayor integración o mejoras sociales, por poner algunos ejemplos.
Las empresas de consultoría debemos comprometernos con el conjunto de la sociedad y especialmente con aquellos colectivos sociales que parten de situaciones de desventaja.
Somos expertos en procesos de gestión, y debemos aprovechar nuestra experiencia en la consultoría de negocios, procesos y tecnologías de la información, nuestro amplio despliegue en el mercado y la estrecha colaboración que mantenemos con un gran número de clientes, para ofrecer servicios de consultoría que complementan y refuerzan nuestra oferta integral de servicios, en un entorno donde la solidaridad, la responsabilidad social y la sostenibilidad se han convertido en valores en alza.
Cristina Fernández Plaza es licenciada en Ciencias por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y cuenta con 25 años de experiencia en el ámbito de la consultoría, en especial en materia de desarrollo organizacional, igualdad de trato e integración social, así como migraciones, igualdad de oportunidades y cooperación internacional. Actualmente es directora de la Unidad de Consultoría en Desarrollo Social de Atos Consulting y ha sido directora general adjunta de la Fundación Mujeres.