Luis Martín Pindado.- ¡Qué se nos críe bien!

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 1 agosto 2007 15:45

El Sistema de Atención a la Dependencia que acaba de nacer es una "criatura" esperada por todos los agentes del tercer sector desde hace muchos años. Por primera vez en mucho tiempo la gran mayoría del arco parlamentario se ha puesto de acuerdo en sacar adelante una ley de la trascendencia que tiene ésta. Pero hemos de recordar que el llamado cuarto pilar del Estado de Bienestar debe conformarse como una base sólida del derecho universal recientemente adquirido de recibir atención profesional cuando uno la necesite. Y eso no se hace de la noche a la mañana.

La dificultad en aplicar una ley que establece un derecho universal, por lo tanto igual para todos, en materias cuyas competencias están transferidas a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos es grande. En mi opinión ese es uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos: conseguir crear un sistema capaz de atender a todos igual en todos los territorios españoles.

Son muchos los aspectos que hay que pulir en la entrada en vigor del sistema, y complejos en su aplicación. Quiero recordar aquí que en Alemania tardaron 20 años en que el sistema rodara de manera eficaz, ¡y son alemanes! No quiero extenderme más de lo necesario, por lo que mencionaré sólo algunos de los más urgentes.

Para que el sistema funcione es imprescindible que exista coordinación sociosanitaria. Los equipos de valoración deben estar formados por profesionales de lo social y por profesionales de la salud. Es la única forma de que la valoración y el plan individual de atención resultante sean útiles.

Proponemos un Sistema de Información único, donde se almacenen actualizados todos los datos de cada solicitante, al que puedan acceder todos los profesionales implicados y, por supuesto, los afectados. El Sistema de Información permitirá el conocimiento "on line" de la disponibilidad de recursos y servicios acreditados. La administración u órgano competente, le proporcionaría de modo proactivo la información necesaria en relación a la disponibilidad real de centros y servicios, que complementada con información relativa a las características de los mismos, facilitaría la libre elección por parte del beneficiario del sistema.

También creemos necesaria la creación de la figura del gestor del caso o del profesional de referencia. Su función será la gestión y el seguimiento de las contingencias y del día a día de las personas que entran en el sistema. Se trata de no dejar al ciudadano sólo ante las distintas administraciones, sino de ofrecerle una persona que le llevará de la mano por los distintos pasos a realizar, a menudo complejos.

Desde UDP queremos señalar la importancia de que todos los establecimientos de atención a dependientes deben pasar controles de calidad que aseguren la profesionalidad y excelencia en la prestación de los servicios. Cuando una familia elija dónde quiere que su familiar dependiente sea atendido, debe tener la absoluta garantía de que queda en buenas manos y bajo la responsabilidad de las administraciones.

Como todo en esta vida, si queremos prestaciones de calidad habrá que pagarlas. Además, para conseguir una prestación de calidad requiere de otro aspecto fundamental: disponer de personal formado y cualificado, capaz de prestar una atención profesionalizada desde la estabilidad de una formación adecuada y unas condiciones laborales que aseguren la permanencia en el puesto de trabajo.

Por último, la posición de UDP en lo referente al copago es clara. Está claro que el sistema necesita de las aportaciones e los usuarios si queremos que sea sostenible. Pero vemos que el peligro está en que un derecho universal deje de serlo para un importante sector de población que son las clases medias. Por ello es necesario establecer un copago máximo que nosotros estimamos en el 30% del coste del servicio. De ahí para abajo que cada cual pague en función de su renta.

El 80% de los usuarios del SAAD son y serán personas mayores. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de implantar el Sistema Nacional de Dependencia. Hay un amplio consenso social en este sentido. Todos los que trabajamos en defensa de los intereses de las personas mayores nos alegramos de que el Sistema ya esté en marcha. Pero debemos mimar a esa criatura recién nacida y cuidarla ahora que es más vulnerable. El camino no será fácil, pero sin duda merecerá la pena, porque ella será quien nos cuide a nosotros cuando nos haga falta.

Luis Martín Pindado, presidente de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) y vicepresidente del Consejo Estatal de Personas Mayores.

Contenido patrocinado