"El nuevo modelo (necesario): Tecnología más instituciones más valores". Por Bibiana Aído, Ministra de Igualdad.

Tribuna cedida por FUNDACIÓN IDEAS PARA EL PROGRESO, que se reserva los derechos sobre su contenido

Ministra de Igualdad, Bibiana Aído
EP
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 6 noviembre 2009 13:53

MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

La presidencia de la Unión Europea durante el primer semestre de 2010 pone a España frente a un gran reto: el de impulsar un nuevo modelo socioeconómico, urgente y necesario, ante el fracaso del actual. Ante ese reto, será determinante nuestra capacidad para crear un mundo en el que cada vez más gente tenga la oportunidad de desarrollar sus talentos. Y nuestro país nunca ha defraudado a Europa, al contrario, siempre ha prevalecido nuestro espíritu europeísta por adversas que fueran las circunstancias, o por inalcanzables que pareciesen los objetivos.

Para conseguir ese nuevo modelo necesario, es preciso hacer una suma porque detrás de los grandes cambios siempre se halla una poderosa combinación de tecnología, instituciones y valores. Tres elementos imprescindibles pero no en igual medida: el conductor clave de todo ello son los valores. Aplicadas a la realidad, la innovación y la igualdad son auténticos instrumentos para la acción; son palancas en las que apoyarnos para obtener resultados tangibles, para avanzar de un modo efectivo hacia esa Europa que se refleja en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión: la Europa de la dignidad humana, de la libertad, la igualdad y la solidaridad; la Europa de la democracia y el Estado de derecho.

La Igualdad, es al mismo tiempo un valor, un objetivo y un instrumento irrenunciable que constituye un principio fundamental de la Unión Europea. La discriminación es un mal negocio, intolerable desde el punto de vista social e ineficiente desde la perspectiva económica. Las mujeres representan cerca del 60% de todas las licenciaturas universitarias en la UE. El empleo femenino en la UE ha aumentado del 51,1% en 1997 al 58,3% en 2007 pero la tasa de empleo femenino cae 12,4 puntos cuando hay menores a cargo mientras que la masculina incrementa en 7,3 puntos.

En 2007, el porcentaje de trabajadoras a tiempo parcial en la UE fue del 31,2%, cuatro veces más que el de los varones. Como cifra global, en la UE más de 6 millones de mujeres entre 25 y 49 años están obligadas a no trabajar o a hacerlo solo a tiempo parcial debido a las responsabilidades familiares (Encuesta de población activa, Eurostat, 2006).

Persiste la diferencia de retribución entre sexos con una media en la UE del 17,4% y la tasa de riesgo de pobreza entre las familias monoparentales, en su mayoría a cargo de mujeres, es del 32%. La tasa de riesgo de pobreza para las mujeres mayores de 65 años alcanza el 21% (5 puntos más que para los hombres).

El número de ejecutivas en la UE (directoras, directoras ejecutivas y gerentes de pequeñas empresas) es del 30% como promedio y la cifra es aún más baja en una mayoría de Estados miembros. La proporción de directoras de las principales empresas que cotizan en bolsa es del 3% en toda la UE y solo uno de cada diez miembros de su consejo de administración es mujer. No hay ninguna gobernadora en los bancos centrales nacionales de la UE y las mujeres solo son un 16% en los principales órganos rectores de esos organismos.

Por ello, la inclusión de la perspectiva de género en la Estrategia Post Lisboa 2010 constituirá uno de los objetivos de la Presidencia Española en la materia ya que si partimos de las premisas de la implantación de un nuevo modelo basado en el conocimiento y en una mayor productividad, se hace necesario el incremento de la tasa de actividad femenina.

Hacer lo contrario sería continuar actuando con criterios de ineficiencia, porque ningún Estado, ninguna sociedad moderna puede prescindir del capital humano, de la formación y la capacidad del 50% de la población que conforman las mujeres. En pos de este objetivo, se prestará especial atención a las medidas para eliminar las diferencias salariales entre hombres y mujeres, al trabajo a tiempo parcial, a la igualdad de oportunidades en el mundo empresarial y a la conciliación de la vida profesional, familiar y personal, tanto para las mujeres como para los hombres.

El camino hacia la igualdad real pasa inevitablemente por la erradicación de la Violencia de Género, un objetivo irrenunciable para la Presidencia Española porque significa la lucha contra una violación de los derechos humanos intolerable para el conjunto de la sociedad europea, y la más cruel manifestación de la desigualdad entre mujeres y hombres.

No desaprovecharemos la oportunidad que nos brinda la Presidencia Europea de compartir con el resto de estados miembros la lucha contra este tipo de violencia que se ejerce sobre las mujeres, un propósito ya incluido en la Ruta Europea de la Igualdad entre las mujeres y los hombres 2006-2010.

Se propondrá el establecimiento de un Observatorio de Violencia de Género de la UE que coordine, recopile, analice, produzca y difunda de forma permanente y sistemática información sólida, fiable e independiente sobre la violencia contra las mujeres y se convierta en una gran fuente de información para el desarrollo, adopción, implantación y evaluación de políticas de lucha contra esta violencia, tanto en las instituciones de la UE como en los Estados miembros.

También, se planteará la creación de una Orden de Protección Europea que

establecerá un nivel mínimo y común de protección aplicable en todos los Estados miembros. Finalmente, se procurará la implantación de un número europeo de teléfono (el 116-016), único y gratuito, para información y asistencia a las víctimas de violencia de género.

Cualquier forma de discriminación, desde la más sutil hasta la más evidente se basa en una injusticia, también la que se ejerce por razones de etnia, discapacidad, credo u orientación sexual. El objetivo de la Presidencia Española en este terreno es el de impulsar en el seno de la Unión Europea la construcción de un marco sólido contra toda forma de discriminación al igual que haremos en España con el Proyecto de Ley sobre Igualdad de Trato.

La igualdad no es una utopía, es nuestro objetivo.

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