"Objetivos del Milenio". Por María Eugenia Díaz, de Manos Unidas.

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Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 16 abril 2008 21:35

En septiembre del año 2000, los 189 países miembro de Naciones Unidas se reunieron para conseguir cambiar el mundo para el año 2015. Aunque parezca mentira, ya se ha llegado al ecuador del plazo que se fijaron.

Comenzábamos el milenio con las esperanzas puestas en un mundo mejor y más justo para todos. Teníamos ocho ambiciosos objetivos que cumplir para acabar con el hambre, la pobreza, las enfermedades producto de la miseria, la falta de escolarización, las diferencias por razón de sexo, las muertes de niños y de sus madres provocadas por la falta de medios, los graves problemas medioambientales que afectan a la Humanidad en su conjunto y 15 años de duro trabajo, que emprendimos ilusionados.

Han pasado ya casi ocho años de campañas, de denuncias y de reivindicaciones. Entre promesas incumplidas, compromisos quebrantados y grandes titulares, vemos cómo se ha consumido ya más de la mitad del plazo acordado, sin lograr avances significativos en la lucha contra la pobreza en el mundo.

¿Dónde quedan las generosas promesas de ayuda de las cumbres del G8 en Gleneagles (Escocia) y Heiligendamm (Alemania)? La ayuda esperada (y prometida) no ha crecido ni en la cantidad ni en la calidad exigida. De hecho, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de los países pertenecientes al Comité de Ayuda al Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) disminuyó en 2007 un 8,4 por ciento en términos relativos.

Estas cifras demuestran una vez más que los países desarrollados incumplen sus compromisos para financiar el desarrollo de los más pobres y, si no se toman medidas urgentes, no se alcanzarán los 'Objetivos de Desarrollo del Milenio'. Sólo cinco países (Noruega, Suecia, Luxemburgo, Dinamarca y Holanda) destinan el 0,7% de su PIB (Producto Interno Bruto) a la AOD.

España es uno de los nueve países de la OCDE que han aumentado el porcentaje de la ayuda al desarrollo. Concretamente, en 2007 se incrementó un 33,8 por ciento, lo que la convierte en el séptimo donante mundial en términos absolutos y el noveno en términos de tasa de esfuerzo. El 0,41 por ciento del PIB que los españoles destinamos a la AOD dista todavía mucho del tan cacareado 0,7 por ciento. Pero, al menos avanzamos, frente a las 13 naciones que no sólo no han mantenido sus promesas de ayuda, sino que las han disminuido.

Manos Unidas lleva casi 50 años dedicando sus esfuerzos a la construcción de un mundo más justo y humano. Para nuestra organización las metas promulgadas en los ODM no son nada nuevo. Y así se recoge en el artículo 5 de nuestros estatutos: "El fin de Manos Unidas es la lucha contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y las causas que los producen".

Desde el año pasado, las campañas de Manos Unidas tienen los Objetivos de Desarrollo del Milenio como protagonistas. Nuestra intención es dar a conocer estos Objetivos y sus metas, y abogar por su cumplimiento. Para que no queden en una mera y grandilocuente declaración de intenciones.

OBJETIVOS DEL MILENIO PARA EL DESARROLLO

Son ocho los objetivos que se establecieron. En primer lugar se decidió erradicar la pobreza extrema y el hambre. Por el momento, en el mundo hay mil millones de pobres y más de ochocientas personas pasan hambre. El segundo de ellos, lograr la educación primaria universal, hay 70 millones de menores en el mundo que no están escolarizados y hay países donde el porcentaje de niños que termina la escuela primaria no llega al 60%.

De la misma manera, se propuso la promoción de la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, algo que fracasa puesto que las mujeres tienen menos probabilidad que los hombres de ocupar puestos de trabajo remunerados y el 70 por ciento de los pobres absolutos del mundo son mujeres. Además, se fijó reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años, y de hecho cada día mueren 30.000 niños por enfermedades evitables, en concreto, en algunas zonas de Asia y África la mitad de los niños menores de cinco padece malnutrición.

Mejorar la salud materna se estableció como uno de los ocho objetivos. Aún así, cada año mueren 500.000 mujeres por problemas relacionados con el embarazo y el parto; además de combatir el VIh/Sida, el paludismo y otras enfermedades, aún así el Sida afectaba en 2006 a 39,5 millones de personas y cada año, la malaria y la tuberculosis causan la muerte de casi tantas personas como el Sida.

En penúltimo lugar, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, pero 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua potable, 2.600 millones no poseen el saneamiento adecuado y está previsto que en 2025, tres mil millones de personas vivirán en países con carencias de agua. Como último objetivo se fijó fomentar una alianza mundial para el desarrollo, por entender que la lucha contra la pobreza es una empresa colectiva cuyos resultados beneficiarán a todos los países.

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