Padre Angel.- De mis impresiones en Irak

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 2 mayo 2007 14:10

Viajo aproximadamente cada dos meses a Iraq, no tanto para supervisar la marcha de las actividades humanitarias de Mensajeros de la Paz en el país, o acompañar los envíos humanitarios o estar presente en su distribución, sino más bien para dar testimonio: testimonio a los iraquíes de que no están solos, y testimonio al mundo de la terrible situación que vive la gente allí. Acabo de aterrizar y sigo impactado por las cosas que he visto en mi último viaje. He vivido momentos terribles; he presenciado cosas que no había imaginado ni en la peor de mis pesadillas

Por ejemplo, he visto los cadáveres de policías iraquíes colgados de los puentes del Tigris. Nadie se atreve a descolgarlos por miedo a que sean "cadáveres-bomba", porque el odio y la violencia ha llegado tan lejos que se profana a los cuerpos de los muertos poniéndoles artefactos dentro para que exploten cuando los vayan a recoger. Entonces, los bajan a tiros, cortando a balazos la cuerda de la que están ahorcados. Cuando finalmente caen al suelo, como fardos, en están destrozados por las balas fallidas.

Es horrible y nunca lo olvidaré, como tampoco podré olvidar otras muchas más vivencias que te llenan el corazón y que te hacen pensar que sólo por eso todo el esfuerzo y el riesgo merece la pena, como cuando un niño se cura gracias a las medicinas que has llevado, o cuando sabes que un anciano va a poder comer el próximo mes por la ayuda económica que se ha hecho a la residencia donde vive.

Yo creo que lo primero que se debe hacer para acabar con la violencia que azota el país es que las tropas americanas se vayan, y que lo hagan ya. Antes se decía que si se iban podía haber peligro de una guerra civil. Pues bien, la guerra civil -aunque no declarada- ya está en el país; desde hace tiempo y recrudeciéndose día a día. Lo segundo es que dejen a los iraquíes gobernarse a sí mismos. No con gobiernos marioneta al dictado de los Estados Unidos, que no tienen credibilidad, ni autoridad, ni prestigio ante la gente. El pueblo iraquí es culto y adulto, y absolutamente capaz de gobernarse.

Un día fui testigo de que gran parte de los iraquíes recibían con flores y abrazos a los soldados extranjeros porque los consideraban sus libertadores. Entonces se les podía ver en las calles, en tiendas y restaurantes... ahora no se ve un militar por la calle. Están en los cuarteles o dentro de los carros de combate, protegiéndose a sí mismos en vez de hacer nada por aliviar la situación del país. Ahora son ellos, su presencia, la principal causa de la violencia.

Estados Unidos, y especialmente el Presidente Bush, es culpable de la situación. Es muy criticable la invasión de un país aunque sea para derrocar a un tirano, pero desde luego es del todo imperdonable que no hayan sido capaces de poner orden y reconstruir el país y dejar que la situación haya legado hasta este punto.

Hace mucho que estamos diciendo que Iraq necesita médicos, no soldados; que necesita grúas y quirófanos, no pistolas y cañones, pero no nos hacen caso. Hace mucho que estamos diciendo a la comunidad internacional que los iraquíes viven un infierno diario, y es un deber urgente , ayudarles, y si no lo hacemos, Dios y la Historia nos pedirán algún día cuentas a todos.

Padre Angel García.

Presidente y Fundador de la Asociación Mensajeros de la Paz.

Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

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