"La sostenibilidad empieza en casa". Laura Visier, directora de Rehabilitación Residencial en UCI

Laura Visier, directora de Rehabilitación Residencial en Unión de Créditos Inmobiliarios.
Laura Visier, directora de Rehabilitación Residencial en Unión de Créditos Inmobiliarios. - UCI
Europa Press Sociedad
Publicado: viernes, 5 junio 2026 9:00

Llevamos ya quizás mucho tiempo, donde la sostenibilidad en la vivienda se ha hablado casi siempre desde el mismo sitio: reducir emisiones, cumplir objetivos climáticos o mejorar la eficiencia del parque inmobiliario. Todo eso es importante, sin duda, pero a veces se queda lejos de lo que realmente vive la gente en su día a día.

Porque, para muchas familias, la sostenibilidad no empieza en las grandes cifras, sino en algo mucho más cercano: poder estar a gusto en casa sin pasar frío o calor, no temer la factura de la luz a final de mes, o vivir en un edificio que cuide su bienestar en lugar de deteriorarlo.

La vivienda es el espacio donde aterrizan muchas de las grandes conversaciones sociales de nuestro tiempo. Hablamos de transición energética, de ahorro, de salud, de confort, de envejecimiento del parque residencial y también de patrimonio familiar. Por eso, cuando abordamos la rehabilitación de edificios, no deberíamos quedarnos sólo en la parte técnica o normativa. Porque la realidad es que es mucho más, rehabilitar una vivienda es mejorar la calidad de vida de quienes la habitan.

Los datos del IV Observatorio de UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad reflejan un cambio relevante en la percepción ciudadana. La sostenibilidad todavía no es el criterio decisivo para todos los compradores, pero sí ha dejado de ser un elemento secundario. Un 17,7% de los españoles la considera ya un requisito fundamental al elegir vivienda y un 58,7% afirma tenerla en cuenta. Estos datos confirman que el hogar sostenible empieza a ocupar un lugar central en la decisión residencial.

El gran punto de inflexión llega cuando la eficiencia energética se vincula con la economía doméstica. Nueve de cada diez hogares perciben que influye directamente en su gasto mensual. Es decir, la sostenibilidad deja de verse como una aspiración abstracta y se convierte en una herramienta concreta para vivir mejor y gastar menos. Una vivienda bien aislada, eficiente y adaptada a las necesidades actuales consume menos energía, protege mejor frente al frío y al calor y reduce la vulnerabilidad ante la volatilidad de los precios.

Pero el ahorro no es el único factor. El confort se ha convertido en una dimensión esencial de la sostenibilidad residencial. Casi la mitad de los españoles considera que su vivienda no mantiene una temperatura adecuada de manera habitual. Además, un 52% afirma sentirse incómodo por el mal estado del inmueble en el que reside y un 73% cree que el estado de su edificio influye de forma importante en el confort de su hogar. Estas cifras nos recuerdan que una casa ineficiente no solo consume más, también condiciona la salud, el descanso y la vida diaria.

El reto es especialmente relevante en España, donde buena parte del parque residencial fue construido antes de que los actuales estándares de eficiencia formasen parte de la conversación. La buena noticia es que un 87,3% de los españoles invertiría en reformas para mejorar la eficiencia energética de su hogar, con una inversión media prevista de 12.258 euros.

Sin embargo, querer no siempre es poder. El principal freno sigue siendo el coste inicial. Por eso, si queremos que la rehabilitación residencial avance de verdad necesitamos ponérselo más fácil a las personas: información comprensible, acompañamiento técnico, acuerdos vecinales viables y financiación específica, pensada para estos proyectos. La forma de financiar la rehabilitación puede ser tan decisiva como la propia reforma.

Por lo tanto, la sostenibilidad del hogar no debe plantearse como un lujo ni como una exigencia lejana. Es una respuesta práctica a problemas muy concretos: facturas elevadas, viviendas incómodas y edificios envejecidos. Al final, hacer nuestras casas más eficientes es también una forma de construir bienestar y futuro desde lo más cercano: nuestra propia casa.

Por Laura Visier, directora de Rehabilitación Residencial en Unión de Créditos Inmobiliarios.

Contador

Contenido patrocinado