Orgullo LGTBI+ - Jorge Gil - Europa Press
MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Cerca la mitad de las personas LGTBIQA+ (un 45%) asegura haber sufrido discriminación en su primera etapa laboral, según se desprende de una encuesta elaborada por 40dB para Amazon España con motivo del mes del Orgullo, que constata que solo tres de cada diez personas se muestran totalmente abiertas respecto a su identidad u orientación sexual en el trabajo.
En este sentido, evitar rumores y comentarios (28,1%), el miedo a que cambie la valoración profesional (22,3%), el miedo al 'mobbing' (22%) o a perder el trabajo (19,9%) son algunas de las causas que explican esta situación. De hecho, solo un 14,5% de los encuestados trabaja en empresas o instituciones que desarrollan políticas específicas dirigidas a la comunidad LGTBIQA+, y tan solo un 18,5% asegura tener otros referentes visibles de este colectivo en su entorno laboral.
"Hice mi transición de género hace dos años y medio y no lo he tenido fácil en anteriores etapas profesionales. Las personas trans tenemos muchas dificultades para conseguir un puesto de trabajo, lo que lleva a cifras de desempleo de hasta un 80%. Estoy muy contento por haber encontrado un trabajo estable en el que, además de ser quien soy, puedo contribuir a dar visibilidad al colectivo", ha explicado un trabajador del centro logístico de Amazon en Barberá del Vallés, John Ángel.
El estudio --realizado a 1.295 personas de más de 18 años del colectivo LGTBIQA+ entre el 22 y el 30 de mayo en todo el territorio español (salvo Ceuta y Melilla)-- constata que el 23,6% de los encuestados ha cambiado su lugar de residencia para poder expresar con libertad su orientación o identidad sexual, especialmente los que provienen de entornos rurales. Este porcentaje aumenta más de seis puntos en los municipios con menos de 20.000 habitantes y se reduce más de siete puntos en las grandes ciudades.
En este contexto, más de la mitad de los encuestados (57%) trasladaron su lugar de residencia a municipios más grandes que aquellos de los que partían. Además, encontrar pareja o un empleo con mayor facilidad se encuentran entre las causas más mencionadas para explicar este cambio.
"Me costó mucho tiempo llegar a aceptarme a mí misma. Contar en el trabajo con un ambiente tan integrador y diverso, en el que puedo expresarme tal y como soy, ha sido muy importante para poder abrirme como nunca me lo había hecho", ha afirmado Paula, una trabajadora de los centros logísticos de Amazon en Illescas (Toledo).
Por su parte, el empleado de Prime Video en Madrid, Iván, que abandonó el lugar donde creció, ha destacado que se tuvo de marchar de Castellón tras una infancia en la que sufrió acoso en el instituto. "Interioricé una homofobia que no hacía más que crecer. Como a muchas personas LGTBIQA+, para poder vivir con libertad plena, me fui a Madrid, donde podía ser yo mismo", ha añadido.
EL 17,8% DE ENCUESTADOS SIGUE SIN REVELAR SU ORIENTACIÓN SEXUAL
Según el estudio, la edad media a la que las personas de la comunidad LGTBIQA+ revelan su orientación sexual se sitúa en los 20 años, aunque el 17,8% de los encuestados asegura que todavía no lo ha hecho, porcentaje que aumenta dos puntos cuando estas personas crecieron en municipios menores de 20.000 habitantes.
Además, refleja que casi seis de cada diez personas que se deciden a expresar abiertamente su identidad de género u orientación sexual lo hacen de forma simultánea en los diferentes entornos. Sin embargo, en caso de no ser así, las amistades son el grupo donde antes se comparte.
En este sentido, el miedo al rechazo o al aislamiento son los principales factores que retrasan la apertura en los entornos más próximos (40,6%), seguidos del miedo a perder a la familia o los amigos (26,2%) o a sufrir acoso (25,9%). No obstante, contar con el apoyo familiar y de las amistades o sentirse cómodo con su propia identidad/orientación son los factores que más animan a expresarse con naturalidad.
Asimismo, la encuesta pone de manifiesto que una de cada tres personas (32,5%), en alguna ocasión, ha roto relaciones con amigos y una de cada cinco (23,6%) lo ha hecho con familiares.
"Mi familia trabaja como guarda fincas en un pueblo de Extremadura. Yo hubiera querido dedicarme también a ello, pero, al ser una pareja formada por mujeres, la gente no te quiere contratar", ha explicado Bárbara, la trabajadora del centro logístico de Amazon en Getafe.