"La Música Del Reciclaje" En Ensayo Para Su Concierto Navideño Este Martes- EUROPA PRESS
MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -
Una treintena de niños en situación de vulnerabilidad que forman parte de la orquesta de Ecoembes 'La música del reciclaje' ensayan este martes 23 de diciembre a pocas horas de su gran concierto navideño, en el que tocarán piezas de 'rock n roll', cumbia, vallenato y música clásica con instrumentos hechos a partir de materiales reciclados en el escenario del Gran Teatro CaixaBank (Madrid), que compartirán con Rozalén y Abraham Cupeiro.
También esperan el refuerzo de algunos integrantes de la orquesta paraguaya Cateura que, hace más de diez años, "se hizo viral y demostró que un concierto con instrumentos reciclados era posible", según ha recordado la directora del proyecto en Ecoemebes, Carolina Martín, en declaraciones a Europa Press durante el primer ensayo.
Así nació la orquesta hermana, 'La Música del Reciclaje', integrada por chicos formados en el Manuel Núñez de Arenas, un colegio del Pozo del Tío Raimundo, en el madrileño barrio de Vallecas, así como jóvenes de casas de acogida de la Comunidad de Madrid y también de Aldeas Infantiles, como ha explicado Martín, quien considera que lo más difícil no fue enseñarles a tocar, sino mantener su atención: "Era imposible que estuvieran sentados enfrente de una partitura".
Según comenta Martín, "la música es cara y no todo el mundo tiene acceso" pero estos jóvenes reciben más de 1.200 horas lectivas al año. Se trata de casi 120 alumnos en total, entre seis y 20 años, quienes entraron a la orquesta hace 11 años, cuando empezó el proyecto y, algunos, crecieron con ella.
Entre ellos, está Eva, de 18 años, que entró a la orquesta cuando tenía ocho años y afirma a Europa Press que no está nerviosa, sino "ansiosa" por tocar lo que lleva tanto tiempo preparando. Tiene clases de violín una vez a la semana con Ecoemebes, pero también practica en casa, porque "es un refugio". "Cuando tocas se te olvida todo, te ayuda a estar bien", añade.
Aunque no sabe si será su profesión, asegura que el violín le acompañará como pasatiempo toda su vida y reconoce que disfruta particularmente de las canciones más animadas, por lo que las piezas que más espera "por fin tocar" son el vallenato 'La gota fría' de Carlos Vives y la cumbia 'Colombia tierra querida' de Juan Carlos Coronel y Lucho Bermúdez.
Por su parte, el director de la orquesta, Victor Gil, ha destacado la 'Sinfonía de los Juguetes' y 'El verano de Vivaldi'. En todo caso, tanto Eva como Gil, reconocen una "gran mejoría" en el nivel de la orquesta a lo largo de estos años, a pesar de que los instrumentos "son un poco más duros".
Más de una década al frente de esta formación, Gil ha aprendido que "la única manera de lograr una verdadera inclusión es a través de actividades que traten igual a todo el mundo". "La música es un sitio de integración a pesar de los discursos de odio en la actualidad", subraya. Por ello, cree que "la inclusión es lo que mantiene una sociedad viva, y la orquesta es eso". "Te cambia la vida", sentencia.
Gil ha señalado también que, como él, muchos de los alumnos son latinoamericanos. El argentino llegó a España hace 36 años, pero las tardes con los jóvenes es lo que le enseñó que "la música no tiene fronteras", ni físicas ni temporales, ya que su orquesta usa guitarras, saxos o flautas hechos desde otros instrumentos dañados, cartón, plástico, entre otros residuos del contenedor amarillo.
TABLA DE 'SKATE' RECICLADA PARA DIRIGIR
"El color es otro", reconoce Gil mientras sostiene su bajo hecho con una tabla de 'skate'. A su juicio, el desafío ha sido "buscar que suene lo más homogéneo, bonito, cohesivo y potente posible". El artífice de este reto y lutier de los instrumentos es Fernando Solar, quien pertenece a la tercera generación de una familia de fabricantes de violines, arcos, y otros instrumentos de cuerda.
Solar recuerda que Ecoembes lo llamó porque sabe hacer instrumentos, pero admite que "esto es completamente diferente", por lo que han tenido que pensar, evolucionar y reinventar. Al principio, se basaban en el envase y una caja cuadrada se convertía en una guitarra cuadrada, pero a medida que los estudiantes fueron mejorando su nivel, "la necesidad de hacer mejores instrumentos también era más grande".
Poco a poco, se aproximaron a las formas de instrumentos tradicionales, a pesar de una diferencia de sonido que Solar equipara a la que hay entre una guitarra eléctrica y una acústica: "Cada timbre se emplea de forma diferente".
En los últimos meses, los jóvenes también han empezado a aprender cómo hacer los instrumentos, para, como comenta Solar, "darle oportunidades a estos chicos". Después, ha apuntado que "podrán ser músicos, o no, pero por lo menos han pasado por un momento donde se lo están pasando bien, en medio de su situación compleja, y están aprendiendo música".