MADRID 10 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los indígenas mapuches han rechazado la oferta de donación de tierras planteada el pasado lunes por la multinacional textil italiana Benetton para poner fin al contencioso que les enfrenta en la Patagonia argentina, afirmando que lo que esta comunidad reclama no es "filantropía" sino justicia.
Con vistas a su entrevista mañana en Roma con la familia mapuche a la que se enfrentó en los tribunales argentinos, Luciano Benetton ofreció al Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel --quien se ha erigido en defensor de los mapuches-- la donación de 2.500 hectáreas de terreno en la zona en conflicto, como gesto hacia la comunidad.
Pese a que desde 2002 Benetton ha mantenido un litigio penal con una familia mapuche, el ofrecimiento no se realizó directamente a la comunidad, sino a Pérez Esquivel como "garante de reconocida integridad". La empresa le pedía que "la unidad productiva de tierra de buena calidad, cerca de Esquel", se destine "a los usos que considere oportunos a favor de las poblaciones indígenas".
Desde Roma, la organización Mapuche-Tehuelche 11 de Octubre rechazó esta oferta por considerar que no soluciona el problema de fondo: la propiedad legítima de unas tierras que esta comunidad reclama como ancestrales.
En declaraciones a la Agencia Télam, el portavoz de 11 de Octubre, Mauro Millán, aseguró que la noticia del ofrecimiento de tierras realizada por los hermanos Benetton a Pérez Esquivel le ha cogido "por sorpresa".
"Acá se tiene que entender que no estamos hablando de filantropía. Nuestra postura inicial es revertir la situación de atropello que vivimos como pueblo originario", denunció Millán al anunciar el rechazo de la oferta, en vísperas de la entrevista que mantendrá mañana en Roma con los responsables de Benetton en compañía del matrimonio Curiñanco-Nahuelquir.
DEVOLUCION Y NO CESION
En su opinión, "el verdadero acto simbólico y de convivencia de la diversidad de los pueblos de la Patagonia sería el de una restitución efectiva y el respeto a su autodeterminación como pueblo, y no una donación". Los mapuches han puesto el acento en la terminología: reclaman una "devolución" y no una "cesión" de las tierras.
Millán explicó que el Gobierno argentino tiene que hacer frente a un doble desafío: el de las empresas que le reclaman seguridad jurídica y el de la "deuda histórica" con los indígenas. "Ahí es donde se da esta gran pugna, quién tiene más derechos, si las multinacionales o los pueblos originarios", señaló.
En la reunión participarán también el propio Pérez Esquivel y el embajador argentino en Italia, Victorio Tachetti, de acuerdo a una exigencia de Luciano Benetton. El embajador tiene instrucciones de dejar sentada la posición de su Gobierno en esta controversia, extremo que aún no se ha hecho público.
Pérez Esquivel también respondió a la oferta de la multinacional textil que "nadie puede ser garante de tierras que pertenecieron siempre a los mapuche y menos un premio Nobel de la Paz". "Como somos respetuosos de la autodeterminación, y los hermanos mapuche viajaron a Italia, son ellos los que tienen que decidir sobre este ofrecimiento", apuntó.
El pasado mayo, los hermanos Benetton ganaron un juicio contra el matrimonio mapuche integrado por Atilio Curiñaco y Rosa Nahuelquir, consiguiendo su desalojo de un terreno de 300 hectáreas situado cerca de Esquel que la familia y la comunidad reclamaban como tierra ancestral.
La familia Benetton es el mayor terrateniente de Argentina, con 900.000 hectáreas (9.000 kilómetros cuadrados, superficie superior a la Comunidad de Madrid), un 9% de las tierras cultivables de la Patagonia. Sus rebaños de ovejas, en total 280.000 cabezas, producen unas 6.000 toneladas de lana al año, el 10% de lo que necesita la multinacional, la principal consumidora de lana virgen del mundo.
Durante el juicio, los mapuches se ampararon en el artículo 75 de la Constitución argentina, que reconoce el derecho de los pobladores originarios a la tierra, y en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre esta misma cuestión.