RSC.-Movimiento Mundial por los Bosques denuncia que la celulosa Aracruz incumple sus promesas de generación de empleo

La compañía abusa de la subcontratación y los puestos de trabajo que genera "son a menudo peligrosos para la salud de los empleados"

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 8 diciembre 2005 12:02

MADRID, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Movimiento Mundial por los Bosques (World Rainforest Movement, WRM), ha denunciado que la compañía de celulosa Aracruz, en Brasil incumple sus promesas de generación de empleo, al igual que toda la industria de la celulosa y el papel, "que siempre llega con la promesa de crear empleos" y que "desgraciadamente para las personas que viven en la zona estas promesas rara vez se traducen en empleos reales".

Según refleja el Informe 'Promesas de empleo y destrucción del trabajo: el caso de Aracruz Celulose en Brasil', elaborado recientemente para el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales por los expertos Alacri De'Nadai, Winfridus Overbeek y Luiz Alberto Soares, Aracruz, la mayor empresa productora de pulpa blanqueada de eucalipto, "tampoco cumple las expectativas en cuanto a ofrecer trabajo a los residentes locales".

Así, el documento arroja datos sobre la caída constante de los empleos en esta empresa a partir de los años 1980, cuando 9.000 personas trabajaban para Aracruz. El aumento de la mecanización ha llevado a gran cantidad de despidos. Además, Aracruz ha trasladado muchos de sus empleos a subcontratistas, lo que conlleva una menor seguridad laboral y salarios más bajos para aquellos trabajadores que pudieron conservar sus empleos. Hoy, Aracruz emplea de forma directa a menos de 2.000 trabajadores.

En 2002, Aracruz abrió una nueva fábrica de pulpa de papel que aumentó la producción de celulosa de 1,2 millones a 2 millones de toneladas anuales. Esta inversión ascendió a 600 millones de dólares (510 millones de euros) y creó 173 nuevos empleos.

Según WRM, los empleos generados por la empresa y los subcontratistas "son a menudo peligrosos y tienen serias consecuencias para la salud de los trabajadores". En 2003, durante un juicio abierto en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Federal de Brasilia, un trabajador de Aracruz calificó a la empresa de "asesina". Había visto morir a muchos compañeros a causa de problemas de salud ocasionados por trabajar en la compañía.

El año pasado, decenas de ex-trabajadores de Aracruz con problemas de salud graves formaron un nuevo movimiento, el 'Movimiento de Trabajadores Perjudicados de Aracruz Celulose', donde están también las viudas de antiguos trabajadores. Pese a sus presiones, ninguna de estas personas ha recibido jamás ningún tipo de compensación por daños de parte de Aracruz.

CASOS CONCRETOS

El Movimiento de trabajadores afectados documentó detalladamente los casos de 33 ex-trabajadores de Aracruz, que presentaban problemas de columna por haber cargado pesadas cajas de plantines o productos químicos. En la década de 1980 se transportaba a los trabajadores en camiones con tablas como asientos. Muchos sufrieron daños en la columna con el tránsito de los camiones por carreteras llenas de baches.

Los accidentes con motosierras eran comunes y entre ellos se cuentan la pérdida de pies o dedos y cortes en el cuerpo y el rostro. Algunos trabajadores fueron aplastados por árboles y otros se fracturaron la columna al retirar los troncos de eucaliptos. Los encargados de mantener y llenar de combustible las motosierras y las máquinas sufrieron irritación ocular y una enfermedad llamada leucopenia (reducción de la cantidad de glóbulos blancos en la sangre).

Entre los riesgos más serios a los que se exponía estos trabajadores se encuentran sobre todo los puestos de trabajo ubicados en las plantaciones encargados de aplicar plaguicidas y herbicidas para garantizar que los monocultivos se mantengan.

Entre los síntomas observados en estos trabajadores figuran vómitos, dolores y molestias bucales, afecciones en el estómago, uñas esponjosas, problemas de visión, e incluso riesgo de ceguera.

ENFERMOS Y DESPEDIDOS

Los trabajadores enfermos o afectados comunicaban pocas veces los casos de accidente y enfermedad a los funcionarios de Aracruz. Los servicios médicos de la empresa se negaban a aceptar los partes de otros facultativos como pruebas válidas de enfermedad. Aracruz despidió a las 33 personas enfermos o accidentados mientras trabajaban para la empresa.

Actualmente muchos trabajadores manuales, en especial los operadores de motosierra, han sido sustituidos por máquinas en Aracruz, ero entre los trabajadores que manipulan productos químicos peligrosos, como plaguicidas y herbicidas, "los problemas de salud siguen siendo corrientes", alerta WRM.

En 2003 varios empleados enfermaron al fumigar con una mezcla de tres plaguicidas distintos en una de las plantaciones de Aracruz. Eran empleados de 'Emflora', otra de las empresas subcontratadas por Aracruz. Tras haber trabajado algunos días sin botas, delantales, ni ropa de protección empezaron a sufrir dolores de cabeza, mareos, temblores y dolores de estómago. Se les diagnosticó leucopenia, pero sólo uno de ellos demandó a 'Emflora' por daños físicos personales.

Por su parte, la compañía declara estar "mejorando la calidad de vida de sus empleados", pero a juicio de WRM, en realidad, al servirse de empresas subcontratistas como 'Emflora' lo que está haciendo es "intentar evadir sus responsabilidades".

El Informe 'Promesas de empleo y destrucción de trabajo' concluye que "Aracruz Celulose se las ingenia para eludir demandas y responsabilidades". "Mientras sus trabajadores arriesgan su salud y su vida misma sin que se garanticen sus derechos, las plantaciones de eucaliptos siguen creciendo", recalca.

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