Archivo - Varias monedas sobre una factura, a 9 de enero de 2025, en Madrid (España). El Gobierno central ha eliminado de manera definitiva las reducciones temporales que, desde junio de 2021, venía aplicando para paliar la inflación de precios en materia - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
BRUSELAS, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha presentado este martes un paquete de medidas para abaratar la factura energética de los hogares que incluye facilitar el cambio de proveedor eléctrico, reducir impuestos y recargos en la electricidad cuando sea posible y reforzar el derecho de los ciudadanos a producir y compartir su propia energía limpia.
La vicepresidenta de la Comisión para la Transición Limpia, Teresa Ribera, ha defendido que el objetivo del paquete es situar a los ciudadanos "en el centro" de la política energética europea en un momento en el que muchas familias destinan una parte creciente de sus ingresos al pago de la energía.
"En muchos hogares la factura energética representa una parte muy considerable del presupuesto mensual", ha advertido Ribera, que ha señalado que la volatilidad de los mercados de combustibles fósiles sigue trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
La vicepresidenta ha defendido que el despliegue de energías renovables y limpias es la principal vía para reducir esta exposición a las subidas de precios. "Son la única solución a largo plazo para nuestra competitividad y para que la energía sea más asequible para las familias europeas", ha señalado.
Las propuestas forman parte del llamado Paquete de Energía para los Ciudadanos, con el que Bruselas busca reducir el impacto de los altos precios energéticos en los hogares y combatir la pobreza energética.
Entre las medidas planteadas, figura también mejorar la transparencia en las facturas y contratos de energía, y facilitar el acceso a comunidades energéticas para que los consumidores puedan generar y compartir electricidad. Según la Comisión, los hogares que produzcan y consuman su propia energía solar podrían lograr ahorros anuales de entre 260 y 550 euros.
"Si pueden reducir la fiscalidad para la energía, especialmente para la electricidad, hay un gran potencial para reducir las facturas. Habría un ahorro como de 200 de euros al año si se redujeran los impuestos", ha señalado el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen.
En la misma línea, el comisario ha subrayado que facilitar el cambio de proveedor eléctrico para reforzar la competencia en el mercado también podría contribuir a reducir el coste de la electricidad para los hogares, con un ahorro estimado de hasta 152 euros al año para los consumidores.
El paquete incluye además iniciativas para apoyar inversiones en eficiencia energética en viviendas, especialmente en edificios con mayor consumo, con el objetivo de reducir el gasto energético de los hogares más vulnerables.
INVERSIÓN DE 75.000 MILLONES EN ENERGÍA LIMPIA
Junto a estas iniciativas dirigidas a los consumidores, la Comisión ha presentado una estrategia para movilizar inversión en energía limpia, destinada a facilitar la financiación de infraestructuras eléctricas, tecnologías energéticas innovadoras y proyectos de eficiencia energética.
En este contexto, el Grupo del Banco Europeo de Inversiones prevé movilizar más de 75.000 millones de euros en financiación en los próximos tres años para apoyar la transición energética y reforzar el desarrollo de infraestructuras y tecnologías limpias.
Esta iniciativa forma parte de un plan más amplio para acelerar la transformación del sistema energético europeo, que según Bruselas requerirá inversiones de unos 660.000 millones de euros anuales hasta 2030 para desplegar nuevas redes, reforzar las existentes y ampliar el uso de tecnologías bajas en carbono.
Para atraer capital privado, la estrategia prevé instrumentos financieros específicos destinados a reducir el riesgo de los proyectos y facilitar la participación de grandes inversores institucionales, como fondos de pensiones o aseguradoras, interesados en infraestructuras con retornos estables a largo plazo.
Según el Ejecutivo comunitario, acelerar el despliegue de energías limpias y la electrificación permitirá además reducir progresivamente la factura europea de importaciones de combustibles fósiles, con ahorros que podrían alcanzar los 130.000 millones de euros anuales para 2030.
De acuerdo con los cálculos de la Comisión, cerca de la mitad de esos ahorros procederán de sustituir generación fósil por tecnologías limpias, mientras que el aumento de la electrificación y de la eficiencia energética aportará alrededor de una cuarta parte, porcentaje similar al derivado del refuerzo de redes y de la flexibilidad del sistema energético.
MINI REACTORES NUCLEARES
El paquete energético incluye también una estrategia para el desarrollo de pequeños reactores nucleares modulares (SMR, por sus siglas en inglés), anunciada previamente por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, con la que Bruselas busca facilitar el despliegue de esta tecnología en Europa, con el objetivo de que las primeras unidades puedan entren en funcionamiento a comienzos de la década de 2030.
Estos reactores, de menor tamaño que las centrales convencionales, se caracterizan por un diseño modular que permite fabricar componentes en instalaciones industriales y transportarlos posteriormente para su ensamblaje, lo que, según la Comisión, podría reducir tiempos de construcción y costes de desarrollo.
Bruselas considera que esta tecnología puede complementar la generación renovable al proporcionar una fuente estable de electricidad y calor descarbonizado para sectores industriales con altas necesidades energéticas, como la producción de acero, la industria química o las refinerías.
Además, los SMR podrían emplearse para calefacción urbana o para producir hidrógeno bajo en carbono, contribuyendo así a descarbonizar actividades difíciles de electrificar directamente.
Para apoyar su despliegue, el Ejecutivo comunitario estudiará reforzar el programa 'InvestEU' con hasta 200 millones de euros procedentes del Fondo de Innovación para respaldar las primeras unidades comerciales de tecnologías nucleares innovadoras mediante garantías que reduzcan el riesgo de inversión.
Bruselas subraya también que su desarrollo podría impulsar nuevas cadenas industriales en Europa y generar actividad en sectores como la ingeniería avanzada, los materiales especializados o la robótica, además de favorecer la creación de empleo cualificado.
Según las estimaciones comunitarias, el despliegue de estos reactores podría contribuir a reducir el consumo de gas en la Unión Europea en hasta 60.000 millones de metros cúbicos para 2050, un volumen equivalente al consumo eléctrico combinado de varios países europeos.