El Consejo de Presbiterio de la Diócesis de Vitoria - DIÓCESIS DE VITORIA
VITORIA, 25 May. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Presbiterio de la Diócesis de Vitoria ha advertido que "la secularización creciente, la dificultad para transmitir la fe a las nuevas generaciones, el debilitamiento de muchas comunidades y el envejecimiento del presbiterio, son amenazas reales" que hay que "afrontar desde una renovada conversión pastoral y no desde la resignación, la fragmentación o el repliegue".
La Diócesis de Vitoria ha emitido un comunicado, tras la reunión que ha mantenido este lunes el órgano diocesano que representa a los 224 sacerdotes de la Iglesia alavesa y que asesora y ayuda al obispo, Juan Carlos Elizalde, en el gobierno eclesial.
El Consejo de Presbiterio ha afirmado "acoger con disponibilidad el IV Plan Diocesano de Evangelización, 'Surrexit', que quiere ayudar a toda la Diócesis a vivir desde el encuentro con el resucitado, siguiendo el itinerario de Emaús: escuchar, acompañar, celebrar, volver a la comunidad y anunciar".
Según ha señalado, este plan constituye para los próximos años una referencia común para "crecer en corresponsabilidad, renovar nuestras comunidades y fortalecer el impulso misionero de nuestra Iglesia diocesana".
En esta misma línea, los 28 representantes sacerdotales han valorado especialmente "la llamada a implementar el Sínodo como una forma concreta de ser y proceder en la Iglesia, el cual exige escucha, discernimiento, participación y comunión".
En este mensaje a la Diócesis, el Consejo Presbiteral "desea contribuir positivamente a este tiempo eclesial, promoviendo una cultura de escucha, respeto, fraternidad sacerdotal y corresponsabilidad pastoral", para subrayar que "la comunión no elimina la diversidad de sensibilidades, procedencias o estilos pastorales, sino que la ordena al servicio de lo esencial: hacer presente el Evangelio en medio de nuestro pueblo".
APOYO AL OBISPO
Asimismo, ha manifestado su "comunión, apoyo y adhesión eclesial" al obispo, Juan Carlos Elizalde, "pastor de esta iglesia particular, quien, como sucesor de los apóstoles y principio visible de unidad en la Diócesis, nos confirma en la fe y nos mantiene en comunión con el Santo Padre y con la Iglesia Universal".
El texto ha concluido con una palabras de confianza hacia el prelado, destacando que "unidos en torno a él, deseamos seguir construyendo una Diócesis viva, cercana, sinodal, vocacional y evangelizadora".