Publicado 29/06/2022 16:15

El espacio museográfico de Gogora, Gogoragunea, se ejecutará en 2023, y pondrá el foco en terrorismo y otras violencias

Urkullu destaca la "comprensión y entereza" de familiares que no pudieron despedirse de sus seres queridos por la covid
Urkullu destaca la "comprensión y entereza" de familiares que no pudieron despedirse de sus seres queridos por la covid - GOBIERNO VASCO - Archivo

El Columbario de la Dignidad de Orduña se inaugurará en julio y albergará 14 restos del campo de prisioneros en la Guerra Civil

BILBAO, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

Gogoragunea, el espacio museográfico para la memoria del Instituto Gogora, con sede en Bilbao, se ejecutará en 2023, abarcará desde los años de la Guerra Civil hasta la actualidad, y pondrá el foco en las experiencias del terrorismo, la violencia política y la vulneración de derechos humanos. El proyecto diferenciará los periodos históricos, las causas de victimización y excluye cualquier justificación o equiparación de unos hechos con otros.

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha presidido este miércoles la reunión del consejo de dirección del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, junto a la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales y vicepresidenta del Consejo, Beatriz Artolazabal, el viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación, José Antonio Rodríguez Ranz, y la directora del Instituto Gogora, Aintzane Ezenarro.

Además del Gobierno Vasco, están representados en Gogora, los grupos parlamentarios de la Cámara vasca, las tres diputaciones, Eudel y tres personas designadas por el Parlamento Vasco: Paco Etxeberria, médico forense y experto en la materia; María Jauregi, hija de Juan María Jauregi, gobernador civil de Gipuzkoa asesinado por ETA en 2000; y Josu Elespe, hijo de Froilán Elespe, concejal del PSE-EE de Lasarte muerto a manos de la banda en 2001.

En el encuentro, Rodríguez Ranz ha explicado los detalles del espacio expositivo del Instituto de la Memoria, diseñado para el patio del edificio que acogen las oficinas de Gogora en Bilbao.

El proyecto de ejecución está fase de finalización y validación, y posteriormente, será licitado y adjudicado durante el cuarto trimestre de este año. Las obras de ejecución del proyecto museográfico comenzarán a principios de 2023 y tendrán un plazo previsto de ejecución de siete meses.

El viceconsejero también ha presentado la propia conceptualización de este espacio de memoria, que abarca desde la Guerra Civil hasta la actualidad, con especial foco en las experiencias de terrorismo, violencia política y vulneración de derechos humanos.

José Antonio Rodríguez Ranz ha destacado que el objetivo que este espacio propicie "una reflexión personal y colectiva con el objetivo de reforzar principios y valores éticos y democráticos: deslegitimación de la violencia, no repetición, derechos humanos, pluralismo político y diálogo; en definitiva, una memoria para la convivencia".

Tal como ha manifestado, la conceptualización del proyecto parte de una pregunta: '¿qué aspecto tendría la memoria si pudiera configurarse como un espacio físico real?'. Desde esa premisa, el proyecto propone una adaptación de la experiencia "de caminar por un bosque, como lugar de memoria".

El recorrido se concibe como una experiencia inmersiva -en la que se combina información e interacción-, que busca generar en el visitante sentimientos y un vínculo emocional con su historia y con las víctimas como elemento central y estructurante del espacio.

De esta forma, se pretende que, "mirando al pasado a través de la mirada, la experiencia y el testimonio de quienes más han sufrido, las víctimas directas del terrorismo, la violencia de motivación política y la vulneración de los derechos humanos".

SIN EQUIPARACIONES

En todo caso, el proyecto diferencia los periodos históricos, las causas de victimización y excluye expresamente la justificación o
equiparación de unos hechos con otros. El espacio, que se ubicará en el patio del edificio en el que tiene su sede Gogora, en una superficie de 540 metros cuadrados, está estructurado en seis subespacios principales, además de la zona de Introducción, vestíbulo y bienvenida.

Los temas que se abordarán separadamente serán: la Guerra Civil y el Franquismo; el terrorismo de ETA; la represión, la violencia policial ilícita y la tortura; el GAL y el terrorismo de la extrema derecha, la respuesta social e institucional; la resiliencia/reflexión; y por último, los espacios de memoria reciente.

Las salas 2, 3 y 4 se estructuran de forma similar: información interactiva, con líneas del tiempo, datos y proyecciones de audio y vídeo; testimonios de víctimas; memorial de las víctimas mortales; y un apartado para ampliar información y hacer consultas.

Respondiendo a la vocación pedagógica y de sensibilización y concienciación que tiene el proyecto, el espacio final, por su parte, pretende provocar una reflexión del visitante tras su visita, para que "deje su huella, siendo así parte activa en la construcción de la la memoria colectiva".

El Gobierno Vasco ha destacado que Gogoragunea se ha concebido como espacio de referencia de la pedagogía de la memoria en Euskadi, un lugar para recorrer y, sobre todo, para experimentar y reflexionar. Una vez se concluya, estará abierto al público en general, con especial interés en atraer al público más joven.

El espacio diseñado por el arquitecto Federico Soriano, junto con las empresas Alaiki, Boslan e Imandra, se integra en el volumen del patio, el arbolado y la jardinería y propone una conexión entre el patio y el vestíbulo del edificio.

PRÓXIMAS ACTUACIONES

La directora de Gogora, Aintzane Ezenarro, ha dado cuenta de algunas de las actuaciones que desarrolla el Instituto, entre ellas, la muestra inaugurada en Ermua, el pasado lunes, con motivo del 25 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

También ha adelantado que el Columbario de Orduña se inaugurará el próximo mes de julio. Es el segundo columbario en Euskadi y el primero de Bizkaia, e inicialmente albergará 14 restos del campo de prisioneros que hubo durante la Guerra Civil en la zona y que fueron exhumados del propio cementerio de Orduña en el año 2014 por un equipo de Aranzadi.

Tiene capacidad para albergar 60 restos en total, y acogerá los restos que se recuperen en futuras exhumaciones y que no se consigan identificar o una vez identificados, la familia decida inhumarlos en el columbario, como ocurre con el de Elgoibar.

El Columbario de la Dignidad de Elgoibar, inaugurado en 2017,
acoge los restos de 57 personas, en adelante, el columbario de Orduña pretende dar continuidad a la dignificación de las víctimas de la Guerra Civil que impulsa Gogora.

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