La Filmoteca Vasca y EITB restauran Ander eta Yul (Ana Díez, 1988), que se proyectará en 4K en el Festival de San Sebastián - FILMOTECA VASCA
SAN SEBASTIÁN, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
La película 'Ander eta Yul' (Ana Díez, 1988) ha sido restaurada por la Filmoteca Vasca y EITB en los laboratorios L'immagine Ritrovata, dependientes de la Cinemateca de Bolonia (Italia). Esta obra destacada de la cinematografía vasca se proyectará en 4K en septiembre en la sección Klasikoak del Festival de San Sebastián, certamen donde se estrenó hace 38 años, concretamente, en Zabaltegi-New Directors.
La restauración ha sido presentada este miércoles en Tabakalera, en un acto al que han asistido la directora Ana Díez, el viceconsejero de Cultura del Gobierno Vasco, Andoni Iturbe, la directora de Euskera y Cultura de EITB, Vanesa Fernández, el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, y el director de la Filmoteca Vasca, Joxean Fernández.
Según han explicado, el negativo original, conservado en la Filmoteca Española, fue trasladado a Bolonia a finales de septiembre de 2025. En los laboratorios fue revisado y reparado manualmente y se limpió con ultrasonidos. Una vez escaneado fue restaurado digitalmente, se estabilizó la imagen, se eliminaron las rayas y la suciedad.
Finalmente, se acometió la fase de corrección de color y restauración de sonido, trabajos que a principios de año supervisaron en la ciudad italiana Ana Díez y el director de fotografía de la película, Gonzalo Fernández Berridi. Además de estos trabajos, el conjunto del proceso ha sido controlado por la directora navarra y por el personal técnico de la Filmoteca Vasca.
Esta misma copia restaurada participará en el Budapest Classics Film Marathon, que tendrá lugar en la capital húngara entre el 15 y el 20 de septiembre y que organiza el National Film Institute Hungary, y en el Film Restored -The Film Heritage Festival- de Berlín (octubre), que impulsa la Cinemateca de Alemania. Díez presentará la película en ambos festivales.
Además, la Filmoteca Vasca tratará de que esta película se proyecte también en otras citas de referencia en el campo del cine clásico. El proyecto ha sido financiado por EITB y la Filmoteca Vasca y ha contado con el auspicio del Gobierno Vasco.
PREMIO DE LA FILMOTECA VASCA
Asimismo, en el marco del Festival de San Sebastián, la Filmoteca Vasca entregará su premio a Ana Díez en reconocimiento a su trayectoria. Este galardón, que distingue a figuras clave de la cinematografía vasca, ha recaído anteriormente en directores como Pedro Olea, Montxo Armendáriz, Anjel Lertxundi, Xabier Elorriaga, Alfonso Ungría y José Julián Bakedano.
'Ande eta Yul' retrata la vida de Ander, un joven que vuelve a casa después de haber pasado unos años en la cárcel por tráfico de drogas. A su regreso se encuentra con una familia que ya no existe y también con Yul, un antiguo compañero de seminario y su mejor amigo, ahora militante de ETA.
La película, con la que Ana Díez obtuvo el Goya a la mejor dirección novel en 1989, contó con un importante elenco técnico y artístico formado, entre otros, por Gonzalo Fernández Berridi (fotografía), Amaia Zubiria y Pascal Gaigne (música), Eva Alfonso y Karmele Soler (maquillaje), Ángel Amigo (producción), Miguel Muñárriz, Isidoro Fernández, Carmen Pardo, Joseba Apaolaza, Ramón Barea, Ramón Agirre, Aizpea Goenaga y Paco Sagarzazu (interpretación).
En palabras de Ana Díez, "'Ander eta Yul' es una historia que interpreta, en sus personajes, conflictos vivos en ese momento en Euskadi y, querámoslo o no, en otros mundos; una historia que ocurre al final de la década de los ochenta del siglo pasado de la que todavía suenan, cada vez más lejanos, los ecos de sus pasos para todos los que los escuchamos".
De su paso por Bolonia, Díez subraya que volvió a "revivir las dificultades y las alegrías de la puesta en escena, lo mismo que ocurría cuando estaba en el montaje, como si no hubieran pasado varias décadas". "El paso del tiempo se deposita allí por donde pasa y puede oscurecer las copias cinematográficas. Parece que las acciones de los personajes, incluso sus palabras, se quedan empastadas, sin brillo, como si los actores que recrean los personajes estuvieran atrapados y fuera de foco en los fotogramas", ha apuntado.
La cineasta ha expresado que, 37 años después, "poder contemplar en una sala de cine los rollos que, desde el principio han conformado la película es una emoción difícil de describir, es como si el tiempo depositado hubiera cambiado la cadencia del filme".
"Pero el presente reclama sus ventajas sobre el pasado y el técnico de Bolonia podía en pocos minutos mejorar algunas sombras o disminuir el brillo en un plano determinado. En resumen, recuperar o dar viveza a la película. Tenía la sensación de estar en el primer pase del corte definitivo, sentir viva la película y la sensación de volver a empezar lo terminado hace años. Las películas, como las personas, nos transformamos y somos capaces de reescribirnos tantas veces como nos dejan", ha añadido.