Gobierno vasco exigirá "medidas drásticas" que pongan "coto a la sangría del autogobierno"

Actualizado 18/07/2015 10:46:30 CET
Erkoreka
Foto: EUROPA PRESS

Erkoreka pide a Rajoy que convoque "sin más demora" elecciones porque el PP ya solo puede "profundizar más en errores"

   BILBAO, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno vasco exigirá "medidas drásticas" que pongan "coto a la sangría de la devaluación del autogobierno vasco", si se produce una reforma constitucional que, hasta ahora, ha estado "radicalmente proscrita en la política española". Para ello, cree "imprescindible que se establezcan unas bases mínimas que aseguren la bilateralidad" con el fin de que evitar que el Ejecutivo central "unilateralmente pueda seguir erosionando, constriñendo y limitando" las competencias de Euskadi.

   En una entrevista concedida a Europa Press, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, considera "profundamente negativo" el balance de la legislatura del Ejecutivo de Mariano Rajoy que ahora finaliza e insta al presidente a que convoque "sin más demora" elecciones generales porque el PP ya solo puede "profundizar todavía más en los errores".

   Erkoreka se muestra convencido de que "la legislatura ha dado de sí todo lo que tenía que dar", y reclama "capacidad de diálogo" al próximo Gobierno que salga de las urnas. Además, aboga porque "corrija los excesos recentralizadores" cometidos por el Partido Popular.

   A su juicio, lo que el gabinete de Rajoy "no haya hecho hasta ahora, seguramente ya no se hará, y lo único que cabe esperar es que se profundice todavía más en los errores que ha cometido a lo largo del mandato". "Por eso, creemos que es urgente y conveniente que se clarifique cuanto antes el panorama y que se convoquen elecciones sin más demora", apunta.

   Tras señalar que "es innegable" que la decisión de adelantar los comicios corresponde al presidente del Gobierno, destaca que "la legislatura se ha agotado y ha aportado de negativo todo lo que podía haber aportado, que ha sido mucho".

   Josu Erkoreka recuerda que, salvo "algún acuerdo puntual", la mayoría de los planteamientos que ha trasladado a Rajoy el lehendakari, Iñigo Urkullu, han quedado "pendientes". Por ello, espera que, "cualquiera que sea el Ejecutivo que se constituya después de las elecciones, sea más abierto, dispuesto a alcanzar acuerdos y proclive al entendimiento con el Gobierno vasco".

   A su juicio, el proceso de recentralización desarrollado por Rajoy "no tiene precedentes por la intensidad y la fuerza con la que se ha llevado a cabo", e insiste en que "habrá que corregirlo de manera concienzuda en las próximas legislaturas". "A ver si encontramos responsables gubernamentales dispuestos a corregir los excesos en los que ha incurrido el PP", destaca.

REFORMA CONSTITUCIONAL

   El portavoz del Ejecutivo vasco afirma que, "durante muchos años, la idea de la reforma constitucional ha estado radicalmente proscrita en la política española" y quienes la reclamaban eran "acallados con la idea hegemónica y prepoderante en el entorno político y mediático" de que la Constitución de 1978 "era poco menos que perfecta y cualquier modificación sólo podría redundar en perjuicio de la calidad del sistema constitucional".

   No obstante, apunta que, en la actualidad, "se transita a un contexto radicalmente contrario, en el que todo el mundo parece tener una idea para reformar la Constitución". En este sentido, asegura que, aunque el PP no "preconiza abiertamente" esta idea, "de hecho, adopta medidas muy importantes que están suponiendo una mutación de la Constitución", sin modificación formal alguna.

   En su opinión, "el hecho de que haya tantos intentos y propuestas de reforma constitucional puede contribuir a abrigar la esperanza de que finalmente alguna modificación se va a producir". Sin embargo, cree que tampoco hay garantías de que esto "vaya a ser así" porque no parece que haya "planteamientos comunes o compartidos" entre las diferentes formaciones.

   En este contexto, el Gobierno vasco constata que, en lo que se refiere a la organización territorial del Estado, "se está produciendo un proceso de recentralización que no puede mantenerse por más tiempo", y una modificación de la Constitución podría suponer una oportunidad para "frenarlo".

   "Y si se produce alguna reforma constitucional, el Ejecutivo exigiría claramente, más allá de lo que puedan plantear los partidos políticos y el PNV, que se adopten medidas drásticas que garanticen un marco de bilateralidad entre el Gobierno central y el Gobierno vasco, que asegure un mutuo reconocimiento y una garantía de que no se va a erosionar unilateralmente por las instituciones estatales el autogobierno vasco porque así no puede subsistir durante mucho tiempo", asevera.

   Josu Erkoreka manifiesta que, "en cualquier configuración que se le dé a España desde el punto de vista de la distribución territorial del poder, el Gobierno vasco considera imprescindible que se establezcan unas bases mínimas que aseguren la bilateralidad".

"ESCENARIO FINAL"

   "Y si, para ello es útil una reforma constitucional, pues acojámonos a ella"", indica, para apuntar que eso "no quiere decir que éste sea el escenario final que preconiza el Ejecutivo vasco".

   De esta forma, reitera que esto que reclama es "lo urgente, lo inmediato, lo que no admite demora, lo que tiene que llevarse a cabo inmediatamente" si los vascos no quieren "quedarse con un autogobierno desfigurado".

   Erkoreka explica que, "a partir de ahí, serán los partidos políticos y, entre otros el PNV, los que configuren cuál es el modelo de futuro y cuáles son los requisitos a las exigencias mínimas que desde el nacionalismo vasco se le pide a una Constitución para que pueda ser aceptada".

   El portavoz del Gobierno vasco subraya que "el hecho diferencial vasco está reconocido ya, de alguna manera, en la actual Constitución", aunque cree que, "explorando la Disposición Adicional Primera, es perfectamente posible, con un enganche constitucional que nadie puede cuestionar",  dotar "de un más amplio ámbito de poder a las instituciones vascas". "Creemos que ahí hay camino posible", afirma.

   Tras señalar que, en todo caso, no será el Ejecutivo el que "explicite el contenido" de la modificación que se pretende, recuerda que "el nacionalismo vasco tiene sus expresiones político-partidarias", que serían "las que, en su momento, plantearían esa reforma constitucional en los términos que consideren imprescindibles para que puedan asumirlas".

   Josu Erkoreka, que elude precisar si, a su juicio, la modificación de la Constitución debería incluir "el derecho a decidir", destaca que el Gobierno vasco se limita a constatar que "es urgente tomar una serie de medidas que pongan coto a esta sangría de devaluación del autogobierno vasco".

PEDRO SÁNCHEZ

   Sobre la posibilidad de que Pedro Sánchez pudiera sustituir la próxima legislatura a Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo, Josu Erkoreka ha rechazado "anticipar lo que puede ocurrir en el futuro". "Primero, se tiene que dar la hipótesis de que el PSOE gane las elecciones y esté en condiciones de formar gobierno con mayoría suficiente. A partir de ahí, la disposición del Gobierno vasco es la mejor para buscar puntos de encuentro con cualquier institución y, por supuesto, con el Gobierno central", añade.

   En todo caso, sí desea que "el Ejecutivo que se constituya en Madrid, esté presidido por Sánchez o por cualquier otra persona, muestre una actitud más abierta, más dialogante y más dispuesta a entenderse con el Gobierno vasco".

   En principio, Erkoreka considera que "la disposición al entendimiento importante" que han encontrado en el líder del PSOE, que este viernes se ha reunido con el lehendakari, es "un augurio positivo".

   Por último, reitera lo "enormemente dispares" que son las realidades vasca y catalana, y pide que se respete lo que se decida en Cataluña. En esta línea, reclama a Rajoy que, en lugar de hacer "frases contundentes", aclare "lo que está dispuesto a hacer para dar cauce a las aspiraciones mayoritarias de la sociedad catalana".

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