Activistas - EUROPA PRESS
BILBAO 30 May. (EUROPA PRESS) -
La Ertzaintza ha identificado y propuesto para sanción a una docena de personas en un acto celebrado por activistas antimilitaristas en la sede de Sidenor de Basauri (Bizkaia). Miembros de AA-MOC han entrado en las instalaciones de la siderúrgica encaramándose a la garita, donde se han encadenado e impedido el acceso de vehículos mediante una sentada en la zona de acceso.
En un comunicado, el Departamento de Seguridad ha informado que los hechos han tenido lugar poco antes del mediodía de este sábado, cuando los responsables de la empresa han alertado de que un grupo de activistas en contra de la guerra de Israel habían irrumpido en sus instalaciones aprovechando la entrada de un camión, y dos de ellos se habían encaramado a la garita y se habían encadenado.
Mientras, otro grupo había desplegado varias pancartas en contra de la guerra de Israel y se habían concentrado frente a la puerta de acceso impidiendo el paso de vehículos y personas.
Varios recursos de la Ertzaintza se han trasladado al lugar y han procedido a informar a los concentrados de que debían retirarse y permitir el acceso y que si no desistían podían ser sancionados.
Tras su negativa, los agentes desplazados han procedido a liberar a los encadenados y retirar a los concentrados del lugar, procediendo a la identificación de una docena de personas, con edades comprendidas entre los 18 y 59 años, que han sido propuestos para sanción administrativa por la Ley de Protección de Seguridad Ciudadana por desórdenes públicos, y tres de ellas también por allanamiento.
CONCENTRACIÓN
Miembros de Alternativa Antimilitarista Movimento de Objeción de Conciencia (AA-MOC) han querido denunciar con esta acción en la sede de Sidenor "su papel en el genocidio contra el pueblo palestino", ya que su acero "constituye un eslabón fundamental en la cadena de suministro de la industria armamentística".
Los participantes en la protesta se han vestido con monos amarillo y han exhibido varias pancartas en las que podía leerse 'Sidenor se lucra con el genocidio' y 'la guerra empieza aquí', para denunciar que, "al suministrar acero indispensable para producir componentes críticos para vehículos blindados, motores y artillería, la empresa se convierte en un colaborador necesario de la maquinaria bélica israelí".