Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, en BBK Bilbao Kultura Social Forum - EUROPA PRESS
BILBAO, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
La activista guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, ha animado a los jóvenes a usar las "muchas herramientas" que tienen "a favor de un liderazgo propio" para ser "el relevo generacional de todas las cosas buenas". "Para copiar está la inteligencia artificial", ha afirmado, aunque también les ha propuesto llenar la IA de "ideas buenas y usarlo a favor de la humanidad".
Menchú ha impartido este lunes la conferencia de apertura del BBK Bilbao Kultura Social Forum, impulsado por la fundación Fair y que contará también con la presencia, entre otros nombres, de Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz 2003; la filósofa Nancy Fraser; la escritora Siri Hustvedt, Premio Princesa de Asturias 2019; o la cineasta Waad Al-Kateab, BAFTA al Mejor Documental 2020.
La activista guatemalteca ha ofrecido una charla titulada 'Resistir, perdonar, reconstruir' en el paraninfo de la Universidad de Deusto, en la que ha instado a los ciudadanos a tener "más conciencia" porque "el involucramiento ciudadano es más que urgente".
"No solo esperar qué se dice sino crear sus propias perspectivas", ha abogado Rigoberta Menchú, que ha propuesto "tomar el ejemplo de pueblos indígenas". "Nosotros estamos vivos gracias a nuestros territorios. Porque cuidamos nuestra selva, porque cuidamos nuestra agua, porque hicimos todo posible de ser guardianes de nuestra dignidad, nuestra historia, nuestra raíz", ha señalado.
Durante su intervención, ha apelado, en especial, a los jóvenes, a los que ha animado a que se "apuren" y no esperen a que "los inviten" y hagan de la participación "su meta más importante". Según ha defendido, los jóvenes actuales "tienen muchas herramientas", entre ellas "de conocimiento", como la universidad donde ha impartido la charla.
"Usenlas a favor de un liderazgo propio, no solo copiar lo que se hace. Para copiar está la inteligencia artificial", ha apelado la activista de derechos humanos, que ha instado a los jóvenes a que "investiguen, pregunten, indaguen" porque es lo que "da vida" a una inteligencia natural, aunque, "si pueden llenar la inteligencia artificial de ideas buenas y usarlo a favor de la humanidad", también les ha aconsejado hacerlo.
En palabras de Rigoberta Menchú, "la juventud tiene un rol" y deben "hacer su agenda propia", con un liderazgo "acorde a las expectativas de nuevas generaciones". "Tienen la tecnología, tienen la universidad, tienen las carreras especiales, tienen los cursos que se pueden tomar adicionalmente....", ha destacado, señalando que "todos tenemos una tarea que podemos hacer" y, para empezar, ha recomendado que "es mucho mejor el liderazgo de tu comunidad antes de soñar con cambiar el mundo".
Los jóvenes, ha añadido, son el "relevo generacional de todas las cosas buenas" que hay que hacer en el futuro, pero esto "no viene solo", sino que es preciso "proponerse hacer un liderazgo comunitario".
A su entender, en este camino, "les ayudará mucho ser interdisciplinarios, multidisciplinarios, pero más que nada seres humanos". "Y que sean nuestro relevo generacional de que quienes creímos en la humanidad, que todo es posible mientras que el ser humano tenga conciencia, que los recursos materiales son suficientes...", ha apelado.
"LA MUJER MÁS OPTIMISTA"
Pese al actual contexto mundial, ha asegurado ser "la mujer más optimista del planeta", aunque, ha admitido, a veces es más difícil "cuantificar lo positivo que lo negativo".
Así, ha admitido que sí es "pesimista, por supuesto, cuando hay un hecho muy preciso" y se cuestiona "por qué no habla la ONU, por qué no habla la Unión Europea, por qué no hablan las organizaciones encargadas".
Tras criticar que el derecho internacional "se queda en la basura" si se permite que "un presidente va a otro país, secuestra a sus autoridades y pone otros", ha señalado que se tendría que "pegar por pedacitos para que no se estropee lo que se hizo con tanto costo desde Segunda Guerra Mundial hasta la fecha".
Menchú ha reivindicado que "los países tienen que dialogar, hablar, mediar, buscar soluciones" y ha augurado que las guerras "no van a cesar hasta que no se seque el sagrado petróleo, los minerales, las fortunas que carga nuestra madre tierra en su seno".
Entre los problemas que le "preocupan", ha citado es "el desmorono de la madre tierra" porque le "duele" el equilibrio global de la biodiversidad, y ha alertado de que actualmente lo que más afecta "a los pobres" es que "la seguridad alimentaria está en problemas" y hay que "actuar rápido".
Así, ha recordado los efectos del calentamiento global en las cosechas en su país, al igual que en otros, y ha señalado "no va a haber ninguna ayuda humanitaria que les pueda devolver la paz, la tranquilidad, la armonía de tener comida por un año y sin mandigársele a nadie".
Menchú ha aconsejado practicar la "gratitud", "reciprocidad" y la "comunicación asertiva" y ha animado a darse "la gran oportunidad de volver a empezar". De lo contrario, ha advertido, "nos estancamos".
La activista ha señalado que "el equilibrio entre el ser espiritual, ser material y ser social" puede dar "una buena vida" pero "vivir plenamente va un poquito más allá de solo vivir bien" y, en este sentido, ha advertido de que "muchas veces desde pequeños nos empezamos a limitar nuestras grandes potencialidades para hacer cosas buenas para este planeta".
También ha reflexionado sobre el tema del perdón y, en este sentido, ha recordado que, "cuando se escribieron los acuerdos de paz en Guatemala, allá querían perdón y olvido". A su entender, "el perdón tiene que llevar reconocimiento de la culpa", la reparación de daños causados y "una sociabilización del hecho para que en la memoria colectiva vuelva la verdad".