Publicado 15/08/2020 16:54:59 +02:00CET

Obispo de Bilbao pide responder con "responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades nos proponen"

Misa Mayor del Día de la Virgen en la Basílica de Begoña
Misa Mayor del Día de la Virgen en la Basílica de Begoña - DIÓCESIS DE BILBAO

BILBAO, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha afirmado que en este tiempo hay que "responder con responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades proponen" y ha incidido en que las "consecuencias sociales y económicas" de la pandemia de covid-19 son "fuente de sufrimiento".

Iceta ha presidido este sábado, 15 de agosto, en la Basílica de Begoña, la Misa Mayor con motivo del Día de la Virgen, una homilía que a sido concelebrada por el vicario de Bilbao, Antón Rey, según ha informado la Diócesis de Bilbao.

A la cita han asistido el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, junto con representantes del Consistorio; la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, y el consejero y portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka.

La jornada se ha desarrollado con normalidad en la Basílica de Begoña y en sus aledaños, sin aglomeraciones de gente y respectando las limitaciones impuestas por la pandemia después de que los feligreses tuvieran que reservar plaza a lo largo de la semana para asistir a las eucaristías.

En su homilía, Iceta ha mostrado su agradecimiento al "esfuerzo grande, y la dedicación que desde las instituciones están haciendo frente a estos desafíos" y les ha pedido que cuenten con la Iglesia "en todo aquello que pueda servir para aliviar a nuestros hermanos y hermanas en estos momentos de dificultad".

El obispo de Bilbao ha hablado de la pandemia "tan grande que padecemos" y sus consecuencias sociales y económicas que son "fuente de sufrimiento". En este sentido, ha subrayado que este paso requiere una reflexión para intentar leer "este momento histórico que vivimos" y que los cristianos lo hacemos "desde el misterio del amor y desde el misterio del mal que acompaña nuestra existencia", aunque "Dios no nos abandona".

En estos "duros momentos", el obispo ha pedido a la ciudadanía que no se deje "abatir por la desesperanza" y ha valorado la labor de tantas personas "volcadas en hacer el bien" que nos acompañan durante este tiempo. Asimismo, ha recordado a "quienes lloran por los familiares y allegados" y ha recordado que "la muerte no es la última palabra".

Por otro lado, ha pedido la participación de todos "donde la persona sea el centro y se eviten múltiples descartes de los desfavorecidos para que nadie quede atrás".

"En este tiempo necesitamos responder con responsabilidad y generosidad a lo que las autoridades nos proponen para prevenir los contagios", ha añadido, para finalizar su homilía aludiendo a la esperanza que nos muestran "los santos de la puerta de al lado".