Pastor dice que el PNV quiere presionar "con impertinencia antidemocrática" al lehendakari para que desautorice al PSE

Actualizado: sábado, 30 enero 2010 14:31

Advierte a los jeltzales de que no marcarán el discurso político de los socialistas vascos

BILBAO, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del PSE-EE, José Antonio Pastor, asegura que el PNV ha dado "una vuelta de tuerca a su estrategia contra el Gobierno vasco y el partido que lo sustenta", llegando a permitirse "la desfachatez de marcar el discurso político" y tratando, "con una impertinencia antidemocrática, de presionar al lehendakari para que desautorice a su propio partido".

En un artículo de opinión publicado en el diario El Correo, recogido por Europa Press, Pastor explica que, "en esencia", éste es "el fondo de toda la escandalera artificial que la actual dirección del PNV ha montado" sobre sus declaraciones tras la detención de un comando de ETA a manos de la Ertzaintza, en las que cuestionaba la efectividad del cuerpo en la lucha antiterrorista cuando lo dirigía la formación jeltzale.

En este sentido, agrega que no va a admitir que Urkullu plantee que las afirmaciones de Pastor equivalen a "insultar y a traspasar todas las líneas posibles en política".

El portavoz socialista explica que no puede admitirlo, primero, "en defensa de la dignidad" del PSE y, segundo, porque no está "dispuesto a soportar que nos acusen de insultar, quienes han hecho del insulto zafio al adversario y al Gobierno vasco actual, una forma de hacer política".

Para reforzar su argumento, Pastor recuerda afirmaciones de los dirigentes del PNV referidas a que "el actual Gobierno era el resultado de un golpe institucional", que "se sustenta en la manipulación del Estado de Derecho, el revanchismo, la ambición personal y el odio que sienten algunos socialistas al PNV" o que el Ejecutivo que dirige Patxi López pretende "dirigir Ajuria Enea desde La Moncloa", entre otras declaraciones.

Tras este repaso, Pastor precisa que "desde el nacionalismo" se ha insultado al Gobierno vasco y a su lehendakari "de forma grave y reiterada". "Nunca hemos respondido, aunque a veces hayamos tenido que hacer verdaderos esfuerzos de contención. Porque nunca hemos querido embarrar el debate político, metiéndonos en rifirrafes ajenos a los intereses reales de la gente", advierte.

El portavoz del PSE-EE agrega que, pese al "derecho moral" que hubiera tenido para hacerlo, el lehendakari no pidió a Urkullu antes de la reunión de ayer que se retractara "de todo lo que ha dicho". Sin embargo, puntualiza, el lehendakari tiene como "prioridad" el "desactivar las políticas de frentes y broncas, y construir un país desde el diálogo y los grandes acuerdos".

Pastor considera que esta actitud de los socialistas se demuestra con el hecho de que no han señalado al PNV "cómo tienen que hacer su política de oposición" por lo que, de igual forma, tampoco admitirán que los jeltzales "dicten" el desarrollo del discurso político del PSE-EE. "¡Hasta ahí podíamos llegar!", agrega.

"El PNV no tiene bula para hacer lo que le dé la gana. Si quiere poner el contador a cero, sabe que nos encontrarán con la mano tendida. Pero si insisten en su política de descalificación total y absoluta, se encontrarán lógicamente con la respuesta del Partido Socialista. No nos vamos a callar. Aquí ya no va a haber barra libre contra el Partido Socialista de Euskadi. Por mucho que se empeñe, el PNV no va a anular la voz del socialismo vasco", remarca.

"MALHUMOR" PREVISTO

Según Pastor, eran conocidos "los problemas del PNV para situarse en la oposición, después de treinta años de haber gobernado este país" y se podía dar "por hecho, que el malhumor que ha venido exhibiendo este partido en todos estos meses formaba parte de la digestión (mala digestión) de quienes, después de haberse creído los dueños naturales de Euskadi, se ven forzados a pasar a la oposición por la fuerza de los votos".

De igual forma, también precisa que los socialistas estaban preparados para "seguir soportando" durante un tiempo esa "política abrupta de 'no dar ni agua' al nuevo Gobierno", puesto que mantenían la esperanza de que "el tiempo y el sentido de la realidad encauzaran el discurso del PNV por la vía de la sensatez y del espíritu constructivo". En referencia a todas estas cuestiones, indica que no sorprenden en el Partido Socialista, porque "forman parte del debate político".