Cicytex y Sanidad Vegetal amplían el conocimiento sobre los sésidos en Extremadura que dañan encinas y alcornoques

Imagen de un ejemplar de 'Synanthedon conopiformis'
Imagen de un ejemplar de 'Synanthedon conopiformis' - JUNTA DE EXTREMADURA
Europa Press Extremadura
Publicado: sábado, 7 noviembre 2026 12:14

MÉRIDA 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ingeniero de Montes del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex), Adrián J. Montero-Calvo, y el doctor ingeniero agrónomo del Servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Luis M. Torres-Vila, han llevado a cabo un estudio sobre los avances en el conocimiento de los sésidos asociados a Quercus en Extremadura, que ha sido publicado en la revista 'Montes'.

Según los autores de los trabajos realizados, en los últimos años "se ha detectado en nuestra región un incremento de daños en encinas, alcornoques y rebollos causados por larvas de polillas de la familia de los sésidos".

Las polillas de la familia de los sésidos son conocidas de forma común como polillas de alas transparentes y, a pesar de estar presentes en casi todo el planeta, su biología sigue siendo poco conocida fuera del mundo de la entomología. Actualmente se han descrito más de 1.500 especies, según ha explicado la Junta de Extremadura en un comunicado.

El trabajo de revisión y prospección que han realizado desde el año 2020 hasta 2025, repasa la evolución del conocimiento sobre estas especies en Extremadura. Comienza con el desarrollo de sistemas de monitoreo automático en 2021 y llega hasta los estudios completos de distribución, fenología y actividad diaria publicados en 2025.

IMPACTO ECOLÓGICO

El impacto ecológico que ocasionan los sésidos se desarrolla bajo la corteza de los árboles y arbustos. Sus larvas se alimentan del interior de tallos, ramas o raíces vivas, donde excavan galerías durante varios años.

Algunas especies atacan árboles frutales o forestales y, cuando las infestaciones son intensas, pueden debilitar o incluso matar al árbol, por lo que ciertos sésidos se consideran plagas forestales y agrícolas.

En Extremadura, la ausencia de estudios específicos ha contrastado con la observación en el campo de daños severos en plantas jóvenes de Quercus, cuyas causas no se habían identificado. Por ello, desde el año 2020, se han desarrollado actuaciones de prospección y seguimiento que han permitido obtener, por primera vez, un conocimiento preliminar sobre estas especies en la región.

En este sentido, se instaló una red de trampas cebadas con feromonas sexuales en 38 localidades de dehesas, reforestaciones y bosques naturales. La red se complementó con sistemas automáticos de detección, entre ellos una trampa conectada mediante tecnología LoRaWAN, desarrollada por Adrián Montero, que avisa en tiempo real de cada captura.

Por su parte, los trabajos realizados hasta 2023 han permitido también documentar la presencia de 19 especies de sésidos en Extremadura, de las que cuatro de ellas tienen entre sus hospedadores especies del género Quercus, que son 'Synanthedon conopiformis' -que es la más abundante- y 'Synanthedon vespiformis', seguidas de 'Paranthrene insolita' y 'Synanthedon codeti'.

Por otro lado, cada especie vuela en una época distinta del año e incluso a horas diferentes del día. La Junta destaca 'S. vespiformis', que presenta dos picos de vuelo, en primavera y en otoño, y casi desaparece en verano. Montero y Torres-Vila apuntan que podría tratarse de una adaptación al calor y la sequía estivales, cada vez más intensos por el cambio climático.

Todas estas especies están ampliamente distribuidas por encinares, alcornocales y rebollares, y varias se han encontrado, por primera vez, en las provincias de Badajoz o Cáceres.

Los dos ingenieros han señalado que un mejor conocimiento de la ecología y distribución regional de estas especies es fundamental, dado su potencial impacto fitosanitario sobre el arbolado de las dehesas extremeñas.

En este sentido, consideran que los daños observados en reforestaciones y densificaciones de Quercus justifican la necesidad de profundizar en aspectos como el ciclo vital completo de las especies, las tasas de parasitismo y entomopatógenos, la variabilidad genética de las poblaciones, los factores que determinan las fluctuaciones interanuales en las densidades poblacionales y los umbrales de daño económico en diferentes condiciones de gestión selvícola.

Finalmente, han destacado que los resultados obtenidos ayudarán a mejorar el manejo integrado de estas especies, así como conocer sus periodos de mayor actividad permitirá aplicar las medidas de prevención y control en el momento más adecuado. Saber dónde se encuentran y en qué abundancia posibilitará identificar las zonas de mayor riesgo y priorizar las actuaciones.

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