La Unión afirma que la Bolsa de tierras de regadíos ha sido un "fracaso" que favorece a "grandes sociedades"

Publicado 20/04/2019 12:10:02CET

MÉRIDA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

La organización agraria La Unión de Extremadura ha calificado como un "fracaso" la Bolsa de Tierra de Regadío impulsada por la Junta y considera que dificulta el acceso a la misma a los pequeños productores mientras que "favorece" a las "grandes sociedades".

En una nota de prensa, recuerda que el pasado 18 de octubre de 2018 se publicó en el DOE el anuncio de la creación de esta bolsa a la que se podría suscribir tanto los demandantes de tierras como los ofertantes a la mismas.

Afectaba a las zonas regables de Olivenza, Jerez de los Caballeros, Zalamea, Casas de Don Antonio, Rio Salor y Canal derivado del Pantano de Valdecañas. Así, la pretensión de la Junta era crear una bolsa de 4.600 hectáreas que estaban "infrautilizadas".

Sin embargo, hasta la fecha no ha habido ningún ofertante, mientras que hay seis demandantes que solicitan 2.428 hectáreas, y donde hay dos empresas que demandan contratos de arrendamiento por 25-30 años para más de 1.800 hectáreas.

Ante estos datos, La Unión sostiene que las administraciones públicas "no pueden intervenir en el mercado de la tierra sin un mínimo de garantías y cuidando las consecuencias".

La organización agraria ha criticado el "fracaso" de este proyecto que "no solo no ha servido de nada", puesto que "no se ha intermediado en parcela alguna", mientras que ha conseguido "aumentar la demanda de tal manera que los agricultores que tenían parcelas limítrofes con las que se podían arrendar han visto cómo ha aumentado el precio de arriendo de las mismas debido al aumento de las demandas".

Por otro lado, llama la atención sobre la concentración de tierras "en manos de pocas empresas agrarias". Al respecto, se refiere a las dos sociedades limitadas que pretenden arrendar más de 1.800 hectáreas, que "por la duración de contratos está claro que su intención es la plantación de frutales", indica La Unión.

En esta línea, indica que la concentración de frutales en Extremadura está suponiendo "la ruina de centenares de pequeños y medianos fruticultores que son incapaces de competir con grandes empresas del sector", por lo que considera que la Junta de Extremadura "no debería favorecer esta circunstancia".

"Un gobierno socialista tendría que cuidar las normas que aprueban y que están dificultando el acceso a la tierra a los pequeños productores y favoreciendo las explotaciones de varias miles de hectáreas", concluye.