SANTIAGO DE COMPOSTELA 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
La empresa de Foz (Lugo) Pescados Rubén está investigando la obtención de un fertilizante orgánico para la agricultura ecológica realizado con algas marinas y restos de pescado, con lo que se minimizaría el impacto ambiental de ambos componentes que, de otra manera, supondrían una importante fuente de contaminación.
Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo económico del Plan Galego de I+D+i de la Xunta, también pretende desarrollar la industria local abriendo nuevas vías para la creación de empleo y obtener beneficios con la comercialización del producto resultante del estudio.
El proyecto de investigación parte de una tradición arraigada, pero tratando de modernizarla en zonas donde la cultura del mar convive con la de la tierra. La innovación está, precisamente, en añadirles resto de pescado a las algas.
La recogida de las algas se está realizando en las playas de la costa de Lugo, concretamente entre Burela y Foz, algo que también es beneficioso para los arenales.
Por su parte, los restos de pescado proceden de las lonjas de la Mariña lucense y también de la propia planta de Pescados Rubén, que produce alrededor de 600 toneladas anuales.