SANTIAGO DE COMPOSTELA, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
El representante de los trabajadores en el Comité de Intercentros del Servicio de Protección e Defensa contra Incendios Forestais de la Xunta, Rodolfo Docampo, exigió hoy "responsabilidades políticas" al director xeral de Montes, Alberte Blanco, al que acusó de haber "criminalizado" a las brigadas.
Así lo defendió en su comparecencia en la Comisión de Estudo de las causas de los incendios forestales, donde también se postuló a favor de la "desaparición" de las brigadas municipales, "visto lo que sucedió este verano con municipios que pusieron atrancos en la creación de brigadas, al no ser los responsables de su contratación", argumentó.
Docampo aprovechó su intervención para defender la creación de un mando único en la lucha contra los incendios forestales. Al respecto, explicó que debe ser un ente "jerarquizado", con todo el personal "centralizado", lo que, a su juicio, supondrá una "mayor eficiencia" en la respuesta.
De igual forma, defendió una mayor profesionalización de este servicio y la fijación de un número de empleados públicos que puedan hacer frente a las previsiones de trabajo, tanto en materia de prevención como cuando se produce el "ataque" de los incendios.
Asimismo, Docampo exigió una mejora de las condiciones de trabajo con los descansos y retribuciones pertinentes, al tiempo que medios adecuados para la lucha contra los fuegos con equipos individuales y, en concreto, denunció la falta de pequeñas desbrozadoras.
INDUSTRIA DE LA MADERA
Por otra parte, el sector de la industria de la madera (Fearmaga y Clúster da Madeira) alertaron en la comisión del riesgo de cierre de empresas por la falta de materia prima "tanto en calidad como en cantidad", debido a que la oleada de fuegos del 4 al 15 de agosto arrasó casi 78.000 hectáreas, de las que 1.700 eran de la industria. Además, se quemaron 45.000 toneladas de madera en pie que estaba ya comprada y faltaba sólo su tala.
Asimismo, tanto la secretaria de la Federación de aserraderos y rematantes de Galicia (Fearmaga), Concepción Docampo, como la representante del Clúster da Madeira, Belén Varela, también coincidieron en criticar el plan forestal aprobado en 1993, ya que recriminaron que a lo largo de los años se ha comprobado que no se cumplieron los objetivos establecidos, ni las partidas presupuestarias fijadas.
Por ello, demandaron un nuevo plan forestal que sea consensuado y cuente con la participación del sector en su creación, ya que criticaron que en las políticas que ha llevado a cabo, de momento, la Consellería de Medio Rural sobre esta materia no se ha contado con los profesionales implicadas.
Docampo y Varela precisaron que existen en Galicia 700.000 hectáreas improductivas que pueden ser "adecuadas" para diferente tipo de especies. Por ello, consideraron necesario "fomentar e incentivar" a los propietarios para desarrollar una planificación adecuada para que sea rentable y, de este modo, cambiar el minifundismo actual, con dos hectáreas y media por dueño.
En esta línea, Docampo propuso que este plan fomente las agrupaciones de propietarios y establezca una figura que permita la explotación conjunta de las distintas fincas, lo que acarrearía la elaboración de planes de gestión conjuntos.
"Confíen en el forestal", alentó Docampo a la Administración gallega en su intervención, recordando que el 60% suelo de Galicia es forestal. Así, aseguró que si se apuesta por un monte ordenado gallego, el 3,5% de contribución anual al PIB de las industrias forestales pasará a ser el 5%, "que será aportado por empresas gallegas de capital gallega e implicadas con el rural".
Por su parte, Belén Varela incidió en la necesidad de una "auténtica" política forestal "global" que ponga "en valor" los montes gallegos, "por que, de no ser así, entonces la oleada de fuegos fueron en balde y seguro que, dentro de no mucho, tendremos que hacer frente a las mismas preguntas que nos cuestionamos hoy", alertó.
MADERA DE CALIDAD Y ESPECIES DE CALIDAD
Por otra parte, la secretaria de Fearmaga censuró que la Administración gallega esté enviando "mensajes erróneos" al "confundir" madera de calidad con especies de calidad. "No hay especies buenas o malas sino buena o mala planificación", aseguró Docampo, una afirmación que también fue respaldada por la portavoz del Clúster da Madeira.
Finalmente, Docampo pidió un endurecimiento de la legislación para los autores de los incendios. "No pueden salir impunes de estas actuaciones y la justicia debe caer con todo el peso sobre estos delincuentes ambientales", defendió.
Así, anunció que las empresas de la madera se presentarán como acusación particular en los procesos judiciales abiertos contra incendiarios, al tiempo que concluyó su intervención demandando, un cuerpo policial especializado para este tipo de delitos.