Actualizado 12/01/2012 18:40 CET

Centenares de delegados de la CIG se concentran en ocho ciudades gallegas en contra de las medidas aprobadas por el PP

Concentración De Delegados De La CIG En Santiago
EUROPA PRESS

El secretario xeral de la central nacionalista no descarta la convocatoria de una huelga general

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

Centenares de delegados del sindicato CIG se han concentrado este jueves en ocho ciudades gallegas para protestar en contra del paquete de medidas aprobado por el Gobierno del Partido Popular el pasado 30 de diciembre, en su segundo Consejo de Ministros, entre las que se incluye la subida del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

En Vigo, donde estaba convocado el acto central con la presencia del secretario xeral, Suso Seixo, unos 400 delegados celebraron una asamblea en el Hotel Coia y luego se desplazaron, en manifestación, hasta la sede de la delegación de Hacienda en la ciudad. En este lugar se sumaron trabajadores del naval, con lo que los concentrados alcanzaron los 500, según estimaron fuentes del sindicato.

En declaraciones a los periodistas, Seixo ha cargado contra las medidas aprobadas por el Gobierno popular y ha destacado que, como contestación a las mismas, la CIG no descarta ninguna vía, incluida la convocatoria de una huelga general.

CONGELACIÓN DEL SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL

En Santiago, un centenar de delegados de la CIG se concentraron en la Plaza de Galicia después de celebrar una asamblea en las instalaciones del Hotel Compostela.

En declaraciones a los medios de comunicación, el secretario confederal de finanzas, Ramiro Oubiña, ha censurado las medidas adoptadas por decreto por el Gobierno central en el Consejo de Ministros del pasado 30 de diciembre y se ha centrado, especialmente, en la congelación del salario mínimo interprofesional.

"Se pretende que cale en la sociedad que es un tema que apenas tiene importancia, porque los trabajadores gallegos y del Estado, dicen ellos, apenas tienen sus retribuciones en base al salario mínimo interprofesional", ha apuntado, para, a continuación, asegurar que "eso no es en sí cierto".

En Galicia, "hay sectores completos" cuya referencia salarial es el salario mínimo interprofesional, ha explicado y como ejemplo ha puesto al empleo doméstico. "Es uno de los sectores claramente castigado, debe ser que ya son muy ricos en estos momentos y por lo tanto hay que congelar" su sueldo, ironizó el sindicalista.

Asimismo, ha advertido que el salario mínimo interprofesional "es de referencia para muchas prestaciones" como la de desempleo, por lo que ha concluido que "en la práctica" las decisiones adoptadas por el Partido Popular "son recortes a una mayoría social que además es la más necesitada".

A juicio de la CIG, "consolidar el capitalismo no es una alternativa", por lo que continuará su campaña de contestación y divulgación de los efectos de la crisis y las medidas gubernamentales para la clase trabajadora. "También en contra de los recortes de los servicios públicos, con la falsa calumnia de que lo público no funciona", ha incidido Ramiro Oubiña.

Ante la "necesidad de un nuevo modelo", el secretario confederal de finanzas de la central nacionalista ha resaltado que la próxima movilización está prevista para el próximo 10 de marzo y, además, no ha descartado "ninguna medida" de protesta.

PARODIA

En Ferrol, donde también hubo concentración --como en A Coruña, Ourense, Lugo, Pontevedra y Vilagarcía--, la protesta de la CIG ha reunido a unos 200 delegados sindicales ante la sede de Hacienda en la ciudad, situada en el barrio de Esteiro. Como en el resto de ciudades, ha estado encabezada por una pancarta en la que se leía la frase 'Con las políticas del PP: los pobres más pobres y los ricos más ricos'.

En la entrada a Hacienda, se representó una parodia en la que dos personas, trajeadas, llevaban maletines con billetes ficticios de 500 euros. Uno de ellos tenía una careta con el rostro de Mariano Rajoy y el otro, de Emilio Botín.

Xesús Anxo López Pintos, responsable comarcal de la CIG, explicó que se "trata de una parodia de las primeras medidas del PP, que al incrementar el IRPF, aumenta las retenciones a los trabajadores y no toca los impuestos de las grandes fortunas, con lo que la clase trabajadora le da el dinero al Gobierno, a Rajoy, que se lo va a pasar a la banca, a Botín".