La CIG se dirige a la ministra de Trabajo para denunciar su exclusión de la reunión en Galicia con sindicatos y patronal

Publicado 14/11/2018 17:23:22CET

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La Central Intersindical Galega (CIG) acordó dirigirse este mismo miércoles a la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, para reprocharle que los hubiese "excluido" de la reunión celebrada el pasado domingo día 11 con las organizaciones patronales y organizaciones sindicales.

   En la carta dirigida a la ministra, el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, le ha recordado que es la "primera central sindical" en Galicia, "mayoritaria" y que "ostenta, de acuerdo con la legislación española, la condición de más representativa desde el año 1982".

   Además, le recuerda que desde la toma de posesión de este Gobierno y de su nombramiento, la CIG solicitó "en varias ocasiones, una reunión" con ella, "sin que a día de hoy tengan respuesta".

   Carril le echa en cara a Valerio que la CIG tuviese conocimiento de la reunión celebrada en Galicia el pasado domingo "por los medios de comunicación social" y que la central no fuese convocada.

   "Este hecho, que usted protagonizó, de excluirnos de esta reunión y de actuar negando nuestra existencia, es de un grave desprecio para miles de trabajadores de Galicia, representantes sindicales y afiliados de nuestra organización", le echa en cara.

"FALTA DE CONSIDERACIÓN"

   Además, el secretario xeral de la CIG ha considerado que "estas formas de proceder demuestran una falta de consideración a las mínimas cortesías y respeto institucional". "Además de ser profundamente sectarias, antidemocráticas e injustas al excluir a organizaciones, como la nuestra, que le reitero, tenemos la condición de central sindical más representativa, además de mayoritaria", añaden.

   Junto a ello, Paulo Carril ha señalado el hecho de que el Gobierno sustancie las relaciones "de forma simplificada con solo dos organizaciones" o utilizando la concertación y el diálogo social como materialización de ellas: "es una perversión del marco legal, singularmente, de la ley orgánica sindical".

   "El hecho incontestable e imparable de la existencia de una pluralidad de organizaciones sindicales con la condición de más representativa en el Estado español, mal que les pase, no pueden seguir negando y combatiendo", ha señalado.