Fomento autorizó poner en servicio la línea Ourense-Santiago un día antes de su inauguración

Ana Pastor en la comisión sobre el accidente de Santiago
EUROPA PRESS
Actualizado 09/08/2013 16:10:06 CET

Adif emitió el certificado de seguridad en circulación tres días antes, el 7 de diciembre

SANTIAGO/MADRID, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Fomento emitió la preceptiva autorización de puesta en servicio de la línea ferroviaria Ourense-Santiago el 9 de diciembre de 2011, un día antes de la inauguración oficial y del posterior inicio de la explotación de esta conexión, que tuvo lugar el 10 de diciembre de 2011, según informó la titular del Departamento, Ana Pastor.

La ministra relató que la Dirección General de Ferrocarriles del Ministerio emitió la autorización "conforme al protocolo establecido" y tras recibir por parte de Adif el conjunto de información relativa a la puesta en marcha de la línea.

Entre esta documentación figuraba el también preceptivo certificado de seguridad que, según Pastor, la Dirección de Seguridad en Circulación de Adif emitió con fecha 7 de diciembre de 2011, tres días antes de la inauguración.

La ministra detalló que este certificado de seguridad incluyó los sistemas de señalización convencional (ASFA) y el sistema europeo ERMTS. En este último caso, Pastor concretó que "el certificado de seguridad se refería al tramo de línea comprendido entre los puntos kilométricos 0,903 y 84,188 (bifurcación de A Grandeira), en el que se instaló este sistema, no incluyendo el punto donde se produjo el accidente ni el tramo siguiente hasta Santiago".

El punto de vía donde descarriló el tren Alvia no contaba con el sistema de señalización ERTMS, que concluía unos kilómetros antes, sino el ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático).

La documentación que Fomento recibió de Adif para dar 'luz verde' al inicio de explotación de la línea incluyó asimismo la certificación sobre la "adecuación de las obras a la normativa técnica" y la "acreditación sobre el cumplimiento del plan de pruebas" de la infraestructura.

Durante su comparecencia en la Comisión de Fomento del Congreso para informar sobre el accidente ferroviario del pasado 24 de julio, la ministra ratificó lo avanzado ayer jueves por el presidente de Adif, Gonzalo Ferre, en referencia al cambio en el proyecto de la línea.

Así, reiteró que la línea Ourense-Santiago estaba proyectada como una línea AVE dotada del sistema de seguridad y señalización europeo ERTMS y que finalmente, en abril de 2011, se decidió cambiar este planificación para construirla en ancho convencional y mantener el sistema ASFA en el trazado de acceso a la capital gallega.

Según Pastor, "el por qué de esa decisión que transmiten los técnicos" parte de la consideración de que los dos intercambiadores de ancho de vía que se iban a colocar en las proximidades de las estaciones de las dos ciudades gallegas, en apenas 90 kilómetros iban a eliminar las ventajas de reducción de tiempo de viaje de la línea.

Este cambio de proyecto "afecta a la señalización de forma que se cambia del ERTMS al ASFA, sistema este último que es el que está implantado "en todo el enclavamiento de Santiago", indicó la ministra.

Además, ello se tradujo en una modificación a la baja del contrato de instalación de sistemas de señalización y telecomunicaciones de la vía, adjudicado al consorcio integrado por Thales, Dimetronic y Cobra por 137,9 millones de euros, que posteriormente se redujo a 112,4 millones.

VIA AUSCULTADA, TREN REVISADO

Durante su intervención en el Congreso, la ministra de Fomento ratificó asimismo que la línea Ourense-Santiago había sido "auscultada, analizada e inspeccionada" el pasado mes de abril. Según detalló, en 2012 contó con un presupuesto para "mantenimiento correctivo y preventivo" de 4,6 millones de euros, que se ha elevado hasta 4,8 millones en este ejercicio 2013.

En cuanto al tren Alvia híbrido (que combina propulsión eléctrica y diesel) siniestrado, confirmó que fue revisado en la mañana de la jornada del accidente y que contaba con la preceptiva autorización de circulación.

Pastor indicó incluso que las sociedades Talgo y Btren, encargadas de su mantenimiento, contaban con una habilitación específica para tratar a este tipo de trenes.