Actualizado 16/01/2012 00:26 CET

Fraga, una vida pública que resume los últimos 50 años de la política española

Manuel Fraga
EUROPA PRESS

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

Docente, diplomático y, sobre todo, político, Manuel Fraga Iribarne nació en Vilalba (Lugo) en noviembre de 1922. Hijo de emigrantes, se formó en Derecho, Política y Economía, y abordó las tres disciplinas en su dilatada trayectoria profesional, pero su gran pasión fue la política, con la que entró en contacto con menos de 30 años al asumir, en 1951, la Secretaría General del Instituto de Cultura Hispánica.

Con un brillante expediente, entró como letrado en las Cortes con el número uno, el mismo que obtuvo para ingresar en la carrera diplomática, en la que se inició en 1947 y que le permitió entrar en contacto con dirigentes de la dictadura de Francisco Franco. También alcanzó la Cátedra de Derecho Político y acumula casi un centenar de obras, que abordan, sobre todo, cuestiones de ciencia política y teoría del Estado.

Desde la Secretaría General del Instituto de Cultura Hispánica, dio el salto hasta el Ministerio de Información y Turismo, cuya cartera ostentó entre 1962 y 1969. Entre sus iniciativas más conocidas como ministro franquista, se incluye la aprobación de la Ley de Prensa e Imprenta (1966) y la creación de la red de Paradores Nacionales.

Cesó como ministro de Franco en 1969, año del Estado de Excepción marcado por los conflictos universitarios en Madrid y Barcelona, y por movilizaciones obreras. En 1973, se desplazó a Londres para ejercer como embajador de España en el Reino Unido y dos años después, fallecido el dictador, fue designado vicepresidente de Gobierno para Asuntos de Interior y ministro de la Gobernación, hasta julio de 1976, en el primer Gobierno de la Monarquía.

Menos de un año después, en marzo de 1977, funda y lidera el partido Alianza Popular (AP), con el que en junio del mismo año concurrió a las primeras elecciones democráticas. En esta cita con las urnas obtuvo 16 escaños que, como representante de AP, le permiten figurar en la Historia como uno de los siete 'padres' --ponentes-- de la Constitución española.

En los siguientes comicios, en 1979 y 1982, dirigió coaliciones entre fuerzas afines a AP y, desde el año 82 hasta 1986 lideró la oposición en el Congreso de los Diputados. En la Cámara baja, había vivido el 23 de febrero de 1981 el intento de golpe de Estado, en el que un grupo de guardias civiles liderados por el teniente coronel Antonio Tejero tomaron el hemiciclo. En 1987, encabeza la candidatura de los populares al Parlamento Europeo, convirtiéndose en eurodiputado.

CUATRO MAYORÍAS ABSOLUTAS

En el año 1989, Manuel Fraga impulsó la refundación de AP, que se reconvirtió en el Partido Popular (PP) cuyas riendas dejaría ese mismo año en manos de José María Aznar. Por su parte, decidió regresar a los orígenes y desembarcó en Galicia, concurriendo como jefe de filas del PP gallego a la cita electoral de diciembre de 1989.

En estas elecciones, el político vilalbés alcanzó su primera mayoría absoluta, que le sirvió para desbancar a las fuerzas que habían formado el tripartito dirigido por Fernando González Laxe --quien, a su vez, se había hecho con el poder a través de una moción de censura que le arrebató el Gobierno a Gerardo Fernández Albor--, y convertirse en presidente de la Xunta de Galicia.

Al frente del Ejecutivo autonómico se mantuvo durante casi 16 años, puesto que revalidó la mayoría absoluta obtenida en 1989 en las siguientes citas electorales de 1993, 1997 y 2001. En 2005, tras una legislatura marcada por el hundimiento del 'Prestige' --en noviembre de 2002-- y varias crisis en el seno del PPdeG, volvió a intentarlo y se quedó a un escaño.

La pérdida de este escaño en el Pazo do Hórreo fue determinante para que PSdeG y BNG sellasen una alianza que convirtió en presidente al socialista Emilio Pérez Touriño. Pocos meses después, en enero de 2006, Manuel Fraga cedió el liderazgo del PP gallego al actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y se fue a Madrid como senador, puesto en el que se mantuvo hasta pocos meses antes del final de su vida.