VIGO, 20 (EUROPA PRESS)
El tribunal de jurado ha declarado por unanimidad a César Adrio culpable del asesinato de la joven ingeniera Ana María Enjamio, ocurrido en Vigo en la madrugada del 16 al 17 de diciembre de 2016, y ha considerado acreditadas las agravantes de alevosía, ensañamiento y parentesco, aunque no la de género.
El tribunal popular (formado por cuatro mujeres y cinco hombres), que ha dado lectura a su veredicto este viernes pasado el mediodía, ha considerado también al acusado responsable de los delitos de acoso y vulneración de la intimidad.
Así, el jurado ha sido unánime al considerar probado que César Adrio, que había mantenido una relación con la víctima, no aceptó el fin de dicha relación y sometió a la joven a un "hostigamiento" que duró meses, insistiendo para que volviera con él. En ese tiempo, según el veredicto, el acusado realizó acciones para entrometerse en la vida de Ana y vulnerar su intimidad, como robarle el teléfono móvil y difundir imágenes íntimas.
Tampoco ha habido discordancia en el análisis del asesinato: todos los miembros del tribunal han estado de acuerdo en que, esa madrugada, tras la cena de la empresa en la que ambos trabajaban, y cuando Ana ya había llegado al portal de su edificio, fue abordada de forma "sorpresiva" por César. Allí, según ha apreciado el jurado, el acusado le asestó casi una treintena de cuchilladas, de las que 12 le atravesaron el corazón.
"CLARA Y TOTAL INDEFENSIÓN"
Por otra parte, el jurado también ha considerado unánimemente probado que César Adrio actuó con el fin de entrometerse "de una forma perseverante" en la vida de Ana, hasta que la atacó "con el propósito de acabar con su vida".
La víctima no esperaba tal conducta por parte de quien había sido su pareja, e ignoraba que, la noche del crimen, éste llevaba un cuchillo. Además, al ser de madrugada y estar sola en el portal, estaba en una situación de "clara y total indefensión".
A ese respecto, en cuanto a las circunstancias agravantes, todos los miembros del jurado han declarado probado el ensañamiento y la alevosía (el acusado quería "ocasionar un incremento del dolor propio de la muerte", y cometió "abuso de superioridad" al tener Ana "ostensiblemente debilitadas sus posibilidades de defensa").
Del mismo modo, han considerado probada también la circunstancia agravante de parentesco, ya que acusado y víctima habían sido pareja y habían convivido.
No obstante, el jurado no entiende probada la agravante de género (por tres votos frente a seis). Así, en el único punto del objeto de veredicto en el que no ha habido unanimidad, el tribunal no ve acreditado que César la hubiese matado para dejar patente su superioridad sobre ella por el hecho de ser mujer, aunque califica los hechos como un "crimen pasional".
ARGUMENTOS DE LA DEFENSA
El jurado ha rechazado todos y cada unos de los hechos que pudieran ser favorables al acusado, en el sentido de que no ha dado crédito a las explicaciones que éste y su defensa han esgrimido a lo largo del juicio.
Así, ha concluido por unanimidad que no se ha probado que César y Ana mantuvieran una "buena relación, incluso con encuentros sexuales" hasta el momento del crimen, ni que la joven lo hubiera "elegido" a él (en lugar de a su exnovio Samuel, con quien había retomado la relación).
Finalmente, el tribunal popular se ha mostrado contrario a que se concedan al acusado los beneficios de la suspensión de la pena de cárcel, y también a la posible propuesta de indulto.
PENAS
Tras la lectura del veredicto, el jurado ha quedado disuelto y se ha celebrado una vistilla en la que las acusaciones han reafirmado su petición de penas (Fiscalía y Xunta pedían 27 años de cárcel y acusación particular 32 años). Además, también han solicitado la prórroga de la prisión hasta la mitad de la condena (para el caso de que, en ese tiempo, no haya sentencia firme).
Mientras, la defensa de César Adrio, que se ha opuesto a la prórroga de prisión, ha solicitado que se impongan a su patrocinado las penas en su grado más bajo por cada delito.