Actualizado 10/12/2021 16:18 CET

El pediatra e investigador Federico Martinón afirma que vacunar a los niños es "seguro" y tiene otros beneficios

(AM)Cvirus.- Martinón, investigador, avala la "seguridad" de la vacuna a niños de 5-11 años y advierte otros beneficios
(AM)Cvirus.- Martinón, investigador, avala la "seguridad" de la vacuna a niños de 5-11 años y advierte otros beneficios - EUROPA PRESS

El jefe de Pediatría del CHUS: "las vacunas son muy buenas, pero solas no funcionan" y "no sustituyen al sentido común

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El jefe de Pediatría del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) e investigador en vacunas, Federico Martinón, se ha apoyado en los estudios científicos publicados y en la experiencia de vacunación que ya se ha abordado en Estados Unidos e Israel (con 6 millones de pinchazos a niños) para afirmar que inmunizar a los menores de entre 5 y 11 años es "seguro y eficaz". Además, ha advertido de que tiene otros "beneficios", que, en definitiva, les permitirá llevar a los más pequeños una vida "más normal".

   En declaraciones a un grupo de medios este viernes, Martinón ha explicado que hay "datos suficientemente firmes" que ofrecen que la vacuna "son seguras y eficaces". Otra cosa, ha diferenciado, es si se habla en términos de "prioridad", al respecto de lo que ha aclarado que si es "honesto", no lo sería porque los menores sanos que se han infectado de covid-19 no han tenido complicaciones y apenas se han observado formas "graves" de desarrollarlo.

   Tras establecer que sí es prioritario para los niños con alguna patología, y señalar que "obviamente" son "más prioritarias" en otros grupos de edad (estas vacunas), ha destacado que es "segura" y "eficaz", lo cual no tiene que ver --ha diferenciado-- con el orden de prioridades a la hora de decidir incluir a este grupo de edad en la población diana.

   "Independientemente de que haya otras vacunas que sean más prioritarias en la vacunación infantil", ha precisado, "no quiere decir que no sea buena o no esté indicada".

   Además, el pediatra e investigador ha manifestado que la inoculación de la vacuna en este grupo de edad supone "una oportunidad para darle un beneficio adicional" a los niños, como es "poder hacer una vida normal, libre de cuarentenas y con posibilidades de viajar". Además, también supone "anticiparse" ante posibles variantes del virus que sean más agresivas, eventualmente, con los niños.

   "Tenemos datos que reafirman a gran escala la seguridad", ha señalado Martinón, quien ha recordado que la seguridad y eficacia se ha demostrado en los ensayos con aproximadamente 2.000 niños y los 6 millones de pinchazos.

   "Una vez que las autoridades sanitarias demuestran que la vacuna es segura y funciona, que se puede utilizar sin problema, está la decisión de recomendar e indicar que se vacune. Ahí es donde está el debate fundamentalmente en los niños sanos", ha observado Martinón, quien, en todo caso, ha destacado como positivo que se pueda acceder a esta vacunación.

   Sobre la idea de comenzar por los menores de 11 años y hacia abajo, como se ha hecho con los adultos, Martinón ha apuntado que "no hay razones científicas suficientemente contundentes para ver que haya una gradación del riesgo entre 5 y 11" como en el caso de los adultos, por lo que ha sostenido que, una vez vacunados los niños con alguna patología, es más una "cuestión de logística". Asimismo, ha considerado que la diferencia entre la vacunación de los de 11 y de 5 años es de "semanas".

   También ha aclarado que, "lo lógico" es que una vez que cumplan los 5 años, los niños vayan accediendo a la vacunación. También ha explicado la posibilidad de que se incorpore la administración en función de que las fichas técnicas lo recomienden por la existencia de otros estudios.

EFECTOS

   Tras recordar que la decisión de la comisión nacional de salud pública ha sido vacunarlos con un intervalo de ocho semanas, Martinón ha recordado que la dosis administrada a los niños es un tercio de la de la que se inocula a los adultos y adolescentes. "Con esa dosis, se obtiene la misma respuesta inmune y la misma capacidad" de respuesta que en los mayores.

   En cuanto a los problemas que se han detectado, "son los habituales en la vacunación". De hecho, ha aclarado que otros "efectos raros" para otras vacunas o en esta misma (la de Pfizer), después de "millones de dosis administradas" no se han observado "ni siquiera" en cuanto a efectos "excepcionales". "Nos reafirma en que no hay ningún problema especial", ha aseverado.

   Así, el jefe de Pediatría del CHUS ha apuntado que los efectos secundarios son "las molestias habituales, febrícula, malestar en el punto de inyección o reacciones, que además en los niños están más acostumbrados que en los adultos".

HOSPITALIZACIÓN Y OTRAS

   Por otro lado, el experto ha destacado que las vacunas "funcionan y funcionan muy bien, pero solas no llegan". "Si las vacunas son el cinturón de seguridad, influyen las condiciones climáticas y la carretera, y si hay más circulación y más nivel de infección en la comunidad, los riesgos para los vacunados inclusive, no son los mismos", ha comparado.

   En este sentido, ha destacado los beneficios de la inmunización, porque "incluso estando peores que hace unos meses, el grado de ocupación e impacto en el sistema sanitario, no tiene nada que ver".

   Dicho esto, ha puesto el acento en los no vacunados. "El 80-90 por ciento de las personas que están muriendo o ingresando como consecuencia del covid son personas no vacunadas, bien porque no tienen acceso a la vacuna, y eso es terrible, o porque no quieren, y eso es otro tipo de drama que debería tener otro tipo de soluciones o estrategias", ha advertido.

   El experto también ha apuntado que la mayoría de pacientes que ingresan "son personas fundamentalmente no vacunadas". "Eso no quiere decir que una persona vacunada no pueda infectarse, sabemos que sí, es cierto, pero es cierto que una persona que está vacunada es menos contagiosa y durante menos tiempo que una persona no vacunada", ha corroborado.

   Además, reduce "significativamente" el riesgo de la enfermedad, que ya de partida es distinto en una persona de 30 años que en una de 80.

"LA PANDEMIA NO HA TERMINADO"

   La variante ómicron y la situación actual, dijo Martinón, "recuerdan que la pandemia no ha terminado y que se debe seguir trabajando". "Éramos conscientes de que podía haber pasos atrás y lo que pasa en otros países del mundo influye en países que lo están haciendo bien como España, en que las coberturas vacunales son superiores al 90 por ciento", ha esgrimido.

   Por otro lado, ha explicado que "las vacunas son muy buenas, pero solas no funcionan" y "no sustituyen al sentido común, ni a la responsabilidad individual". Así, ha vuelto a comparar con el ámbito de tráfico para destacar que "además de llevar el cinturón de seguridad y estar vacunados, hay que cumplir el resto de las normas de circulación para minimizar el riesgo y acabar con la pandemia".

SITUACIÓN DE LA NAVIDAD

   Federico Martinón ha analizado que la situación ante la Navidad "es preocupante". "Si antes del inicio de las vacaciones de Navidad estamos con estos niveles, probablemente se incrementen las tasas de nivel de infección y la proporción de sujetos que ingresen, aunque sea menor , que ingresen en el hospital, aunque es menor gracias al alto porcentaje de vacunación", ha indicado en referencia a los hospitales.

   Así, ha señalado que "cuantos más infectados haya, más se va a colapsar el sistema sanitario". Por eso, ha hecho un llamamiento a la "prudencia y al sentido común". "Vacunarse lo primero, en eso los españoles lo estamos haciendo muy bien, pero también utilizar el sentido común", ha enfatizado.

   De este modo, ha pedido que si alguien se contagia o se hace un test que arroja positivo, hay que "actuar en consecuencia, con responsabilidad individual para superar la pandemia". "Las normas no sirven si no se siguen, igual que las vacunas no funcionan si no se utilizan", ha sentenciado.

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