PONTEVEDRA, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los trabajadores de la empresa Comercial Vilanova han empezado a recibir las cartas que notifican la aplicación de un expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo, argumentando una "causa de fuerza mayor".
Esta fábrica de puertas de madera ubicada en el municipio pontevedrés de Barro sufrió el pasado miércoles 28 de marzo un incendio en sus instalaciones que dejó el trágico balance de siete trabajadores heridos y un operario fallecido, Juan Ogando Ruibal, de 33 años y vecino de Moraña.
A día de hoy siguen hospitalizados en A Coruña y Ourense dos trabajadores que sufrieron graves quemaduras en diversas partes del cuerpo.
Según explicó la secretaria comarcal de la Federación del Metal, Construcción y Afines de UGT, Lourdes Diz Lorenzo, la presentación por parte de la dirección de Comercial Vilanova de un ERE extintivo "evidencia que el empresario no tiene intención de retomar la actividad de la empresa de puertas".
"Extingue los contratos de todos los trabajadores por causas de fuerza mayor, con lo cual entendemos que, sabiendo que tenían sin utilizar un expediente de suspensión, si la intención hubiera sido seguir probablemente se hubieran acogido a la primera posibilidad", declaró.
"SOSPECHAS"
El pasado 11 de abril el secretario de Saúde Laboral de UGT-Galicia, Carlos Bellas, definía como "sospechosa" la proliferación en los últimos meses de siniestros en empresas que están en situación de crisis o directamente condenadas al cierre.
Este responsable sindical citó el caso concreto de Comercial Vilanova señalando como "muy significativo" que esta empresa estaba inmersa en un proceso de ERE, por lo que UGT insta a la Administración a que, con la máxima celeridad posible, se esclarezcan las causas de este accidente. Por su parte, este sindicato está "mirando por esas indemnizaciones a los heridos y qué responsabilidades hay".
El fuego dejó graves daños en la nave de Comercial Vilanova, cuya estructura, de más de 30 años, se ha visto afectada seriamente por el fuego y las altas temperaturas que se alcanzaron al arder barnices, pinturas y madera. Junto al desplome del tejado, la maquinaria quedó calcinada, además de camiones y turismos que fueron pasto de las llamas.