Santiago activa un sistema de apertura con tarjeta en 55 contenedores de resto para mejorar la separación de residuos - AYUNTAMIENTO SANTIAGO
SANTIAGO DE COMPOSTELA 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
Ecoembes --organización que impulsa la transición hacia la economía circular en el ámbito de los envases--, la Xunta y el Ayuntamiento de Santiago acaban de poner en marcha un proyecto piloto en las zonas del Restollal y Castiñeiriño para mejorar la separación de residuos en origen.
En concreto, han explicado que la iniciativa contempla la instalación de un sistema de apertura mediante tarjeta en 55 contenedores de fracción resto, con el objetivo de favorecer que los vecinos separen correctamente los residuos y depositen cada material en el contenedor correspondiente.
En este sentido, los contenedores de fracción resto permanecerán cerrados y los vecinos de estas zonas podrán abrirlos mediante una tarjeta específica para reducir la presencia de residuos reciclables en el contenedor de resto y aumentar la cantidad y calidad de los materiales depositados en los contenedores de recogida separada.
Así lo han explicado este jueves el gerente de Ecoembes en Galicia Fernando Blázquez; la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez; y el concejal de Sostenibilidad Ambiental, Parques y Jardines del Ayuntamiento de Santiago, Xesús Domínguez.
"Si separamos adecuadamente las fracciones (materia orgánica, envases, cartón, vidrio, ropa, aceites...), lo que llega al contenedor de resto debería situarse en torno al 10% de los residuos totales", ha subrayado el concejal, quien ha incidido en que la gestión de la fracción resto es la parte más cara de la factura total de la gestión de residuos, "por lo que reducir su volumen permite un importante ahorro de recursos públicos".
'CADA COUSA NO SEU SITIO'
La implantación de este sistema se acompaña de 'Cada cousa no seu sitio', un programa de información, acompañamiento y seguimiento dirigido a los vecinos del Restollal y el Castiñeiriño. La primera fase, llevada a cabo durante los meses de julio y agosto, se centró en informar a la ciudadanía sobre el funcionamiento del proyecto y sus beneficios mediante el envío de información a los hogares y asociaciones vecinales, la instalación de cartelería informativa, la difusión de materiales audiovisuales y la incorporación de elementos explicativos en los contenedores.
Tras la puesta en marcha del nuevo sistema, entre septiembre y octubre se realizarán acciones de acompañamiento con educadores ambientales, talleres con colectivos vecinales, puntos informativos y contenidos digitales destinados a resolver dudas y facilitar la transición al nuevo modelo.
Finalmente, durante noviembre y diciembre se desarrollarán acciones de seguimiento y refuerzo, incluyendo encuestas de percepción ciudadana y jornadas participativas con el objetivo de consolidar la correcta separación de residuos y evaluar los resultados de la experiencia.