El sector del metal de Pontevedra irá a la huelga el 3 de mayo al romperse la negociación sobre el convenio colectivo

El aumento salarial o la eventualidad son algunas de las diferencias entre patronal y sindicatos

Europa Press Galicia
Actualizado: jueves, 27 abril 2006 17:38

VIGO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 20.000 trabajadores del sector del metal en la provincia de Pontevedra están llamados a una huelga indefinida que comenzará el próximo 3 de mayo a las 00.00 horas, después de que se dieran por rotas las negociaciones con la patronal sobre la firma del nuevo convenio colectivo, y después de que hubieran pasado ocho años desde la última vez que el sector convocó un paro indefinido en la provincia.

Esta medida afecta a unas 3.500 empresas de la construcción naval e industrias auxiliares, electricistas, instaladores, fontaneros, talleres de coches, carpinterías de aluminio etc., es decir, a toda la actividad relacionadas con el metal, excepto los grandes astilleros y la factoría de PSA Peugeot Citroën, que tienen convenio propio.

Según explicaron hoy los portavoces de los diferentes sindicatos convocantes --UGT, CCOO y CIG--, que entregaron la notificación de huelga en el registro del edificio administrativo de la Xunta en Vigo, existen varias demandas de los trabajadores a las que no van a renunciar, y denuncian que la patronal "no hace una oferta seria", sino que se limita a plantear un convenio de tres años de duración y una subida salarial del IPC real.

Entre las demandas de los sindicatos, destacan la aplicación del convenio por un año o la reivindicación salarial, ya que, según el representante de la CIG, Manuel Simón, los trabajadores se ven obligados a hacer horas extras "para llevar un sueldo decente a casa".

Además, también denuncian los altos índices de precariedad, ya que el 70 por ciento de los contratos en el sector son eventuales; en ese sentido, piden que, al menos, las empresas subcontratadas den trabajo a esos eventuales que ya desarrollan su labor en los centros de trabajo.

BOLSA DE HORAS

En cuanto a la flexibilidad que requería la patronal y establecimiento de una bolsa de 200 horas de trabajo, los sindicatos advierten de que ese punto "no tiene discusión" y que no están dispuestos a aceptar esa condición. Recuerdan que la mayoría de los trabajadores son precarios y están obligados a hacer horas extras, por lo que "ya tienen toda la flexibilidad del mundo".

A esas demandas se suma también la petición de una reclasificación profesional, de modo que, a los dos años, los peones puedan pasar a ser especialistas. La reducción de jornada, la regulación de las mutuas de accidentes, o la estabilidad laboral, son otros de los planteamientos que defienden los sindicatos.

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