Actualizado 21/05/2007 20:40 CET

Tres parroquias de Ribadeo (Lugo) quedan aisladas a causa de la crecida del río

El municipio vecino de Barreiros ha vuelto a la normalidad tras las riadas ocurridas ayer, que provocaron importantes daños materiales

LUGO, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El río Grande, a su paso por el municipio lucense de Ribadeo se desbordó hoy a causa de las intensas lluvias caídas en la zona, lo que dejó durante las primeras horas del día incomunicadas a tres parroquias del municipio mariñano; Cubelas, Arrante y Reimourelle, según informó el alcalde, el socialista Balbino Pérez Vacas.

El regidor explicó que "dentro del casco urbano, apenas se produjo incidencia" y la situación está bajo control". No obstante, precisó que a su paso por estas tres zonas el río Grande estaba "desbordado por completo, anegando todas las tierras".

De hecho, desde las 7.00 horas hasta el mediodía, cuando se recuperó la normalidad, Protección Civil trabajó achicando agua, junto con los bomberos y con la policía local. Una mujer, incluso, tuvo que ser rescatada de su casa, que quedó anegada.

También en la carretera LU-133 se han registrado "enormes desprendimientos", que han impedido "el paso" por la misma, entre el kilómetro 10 y el 13.

Pérez Vacas detalló que llueve en la villa desde hace "dos o tres días", si bien en la zona interior del ayuntamiento "desde las cinco de la mañana ha caído con mucha intensidad y el cauce del río está completamente desbordado". "Hablaban los vecinos que no recordaban en los últimos treinta años una crecida semejante", sentenció.

BAERREIROS VUELVE A LA NORMALIDAD

Por otra parte, en Barreiros, localidad vecina de Ribadeo, la situación también ha vuelto a la normalidad, después de que ayer se registrasen "momentos de tensión importantes", cuando la riadas pusieron en peligro varias casas y se tuvo que cortar una carretera.

Según explicó a Europa Press el responsable de Protección Civil en este municipio, Javier Díaz, desde las 23.00 horas de ayer "está todo controlado". Señaló que debieron cortar un vial y un colocar un tubo para poder canalizar el agua, que bajaba con mucha fuerza. Además, reconoció que ahora se deben reparar "los estragos" en las vías y en las fincas privadas.

Díaz detalló que la cantidad de agua caída no fue "desorbitada", aunque sí constante. Por ello, la inundación ocurrió "por varios factores --razonó-- como que estaba la tierra removida porque hace poco que se ha realizado la siembra del maíz".