SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
La detección temprana de dificultades de aprendizaje y el diseño de recursos adaptados a cada estudiante serán algunos de los usos de la inteligencia artificial (IA) que la Xunta de Galicia autorice en la nueva Ley de educación digital, que espera aprobar antes de que finalice el 2026.
En concreto, el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, sitúa sus usos en la atención a la diversidad como uno de los aspectos más relevantes. "La inteligencia artificial nos permite, por ejemplo, adecuar contenidos educativos a las características del alumnado y generar procesos de aprendizaje personalizados", ha detallado este sábado.
El responsable autonómico ha avanzado el contenido de la normativa ante 800 profesionales docentes en la inauguración del congreso 'Intelixencia Artificial e Educación. Da comprensión técnica ao impacto humano'. Este fue uno de los anunciados realizados por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, durante el Debate de Estado de la Autonomía (DEA), celebrado esta semana.
Rodríguez ha remarcado el carácter "pionero" de la normativa, que dedicará un capítulo entero a la regulación del uso de la IA en la educación, entre otros aspectos. "Es muy importante que sepamos sus límites y potencialidades", ha expresado.
En este sentido, el titular de Educación cree que sus potencialidades son "enormes" y, entre ellas, ha destacado las que se refieren a la atención a la diversidad. Eso sí, ha matizado que la introducción de la tecnología y la IA en el proceso educativo debe estar "siempre supeditado a las personas".
Por ello, recoge la Consellería, desde el inicio se emprendió una fase previa de participación y diálogo con la implicación de expertos de "reconocido prestigio" en la materia, así como medio ciento de docentes y colectivos profesionales que representan a profesorado especializado de diversos ámbitos.
USOS PERMITIDOS Y PROHIBIDOS
En concreto, la Xunta permitirá su uso para ayudar a facilitar la detección temprana de dificultades de aprendizaje y para proporcionar recursos educativos adaptados al nivel y ritmo de aprendizaje del estudiante. También se podrá emplear para generar o adaptar materiales de apoyo como contenido multimedia, ejercicios personalizados, traducciones o propuestas de proyectos.
Los usos prohibidos abarcarán la toma de decisiones académicas, organizativas y administrativas basadas en resultados generados solo por inteligencia artificial. "En ningún caso, estos sistemas podrán sustituir la intervención directa del profesorado ni su capacidad de decisión", explica el departamento.
Con todo, se permitirá su "apoyo" para la evaluación y tutorización asistida en el caso de ejercicios automatizables con respuestas predeterminadas o autocorregibles, como los tipo test. En todo caso, los docentes tan solo podrán emplear sistemas de IA homologados y autorizados por la Consellería, que elaborará un catálogo.
De igual modo, quedará prohibido su uso para predecir, clasificar o identificar neurotipos o condiciones cognitivas del alumnado como pueden ser, a modo de ejemplo, casos de TEA o TDAH, entre otros, que precisan de avales de profesionales del ámbito sanitario y psicopedagógico.
También se prohibirá el uso de sistemas de IA que impliquen reconocimiento facial, análisis emocional, seguimiento biométrico o cualquier forma de control automatizado del comportamiento, atención o rendimiento del alumnado que pueda vulnerar su intimidad, dignidad o derechos fundamentales.