Publicado 12/07/2021 19:12CET

Palangreros gallegos denuncian que "un cambio de criterio de Madrid" obliga a destruir toneladas de marrajo

Archivo - Tiburón (marrajo dientuso) congelado en la lonja de Vigo
Archivo - Tiburón (marrajo dientuso) congelado en la lonja de Vigo - CEPESCA - Archivo

Alertan de que el puerto de Vigo retiene capturas de terceros países

PONTEVEDRA, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Armadores de palangre de A Guarda (Pontevedra) denuncian que "un repentino cambio de criterio de Madrid" obliga a destruir toneladas de marrajo capturado de forma legal en terceros países.

"Primero nos lo permiten pescar, después deciden que no podemos vender parte de las capturas ni para harina de pescado y nos obligan a destruirlo como si fuera droga", censura la Organización de Palangreros Guardeses (Orpagu).

Además del desperdicio alimentario y los costes del operativo, lamentan el "sinsentido" que rodea al marrajo desde su entrada en el apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que hace referencia a especies cuyo comercio debe regularse para que no pasen a estar en peligro de extinción.

Explican que, desde ese momento, "y tras meses de desconcierto", la Administración fijó un criterio acerca de cómo se debían certificar estas capturas para su posterior comercialización. Para ello, estableció unos cupos comerciales globales por zonas de pesca, de tal forma que las capturas por encima del tope no podrían ser vendidas.

En el caso de la flota palangrera de larga distancia, que faena en aguas internacionales, pero también en aguas de países con los que la UE mantiene acuerdos pesqueros, España estaba certificando dichas capturas, "siempre respetando el cupo máximo establecido en cada zona, emitiendo además un Permiso Temporal de Pesca (PTP) en el que se indican las zonas en las que el buque puede faenar, incluyendo las susodichas aguas internacionales y/o de terceros países".

Estas capturas disponían de certificados Cites expedidos por la Administración española, ya que es el país de bandera de estos buques, entrando dentro de ese cupo comercial previamente establecido para cada zona.

Sin embargo, "cuando el tema parecía no poder ir a peor, la pasada semana, de forma sorprendente, la Administración decidió cambiar su criterio y empezar a certificar únicamente las capturas de marrajo realizadas en aguas internacionales, dejando en un limbo todas las capturas realizadas dentro de las aguas de terceros países, sin haber trasladado este cambio de criterio a la flota, que está cumpliendo a rajatabla la limitación fijada por el Ministerio de Transición Ecológica".

"Ahora, y sin previo aviso, han decidido que debe ser el país tercero quien certifique esas capturas, cuando no tienen ni conocimiento ni competencia para certificar las capturas realizadas por barcos españoles, y aún en caso de que lo hiciesen, España seguiría rechazando esas partidas", recriminan.

RETENCIONES EN EL PUERTO DE VIGO

Por ello, esta "nueva vuelta de tuerca" en lo que llaman "marrajogate" ha provocado que varias toneladas de marrajo hayan sido retenidas por parte de las autoridades a su llegada al puerto de Vigo, las cuales exigen su destrucción.

Al mismo tiempo, los buques que se encuentran en alta mar se ven obligados a tirar por la borda todas esas capturas por c"ulpa del desconocimiento y la falta de comunicación por parte de la Administración, que va dando bandazos sobre la marcha de forma descoordinada".

"Estamos hartos del acoso y derribo que está sufriendo esta flota, pero sobre todo estamos hartos de la falta de respeto con la que la Administración está tratando a un sector que ha demostrado su responsabilidad a todos los niveles", arremete Orpagu.

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