Archivo - Alumno de Formación Profesional en imagen de archivo. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
PALMA 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El 24,3% de los alumnos de educación secundaria y formación profesional han pensado alguna vez en dejar los estudios, según una encuesta realizada por el Consell Escolar de Baleares (CEIB).
El sondeo, que ha recibido unas 10.500 respuestas y por lo tanto abarca al 20% del total de estos alumnos, ha sido presentado este viernes en una jornada monográfica dedicada al abandono escolar organizada por el CEIB en la Universitat de les Illes Balears (UIB).
El acto ha reunido a expertos, administraciones, representantes de alumnos y familias y entidades locales con el objetivo de analizar las causas de esta problemática y proponer soluciones conjuntas.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, según ha informado el CEIB en un comunicado, el 24,3% de los alumnos de secundaria y formación profesional han pensado alguna vez en dejar los estudios.
Las causas principales de estos pensamientos son el aburrimiento, el hecho de no encontrar sentido a los estudios, la salud mental o la ansiedad, el fracaso académico y los problemas personales, familiares o de disciplina.
La conclusión que los autores del estudio sacan de estos resultados es que el abandono escolar es una cuestión principalmente emocional y existencial, y no solo de capacidad intelectual.
LA PARADOJA DE LA DESCONEXIÓN
Durante la jornada, los miembros del CEIB han ido desgranando algunas de las cuestiones que influyen en el abandono escolar, que según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2025 se situó en el 15,2% en Baleares.
El estudio identifica una "paradoja de la desconexión" que hace, por ejemplo, que pese a que los centros educativos sean percibidos por el alumnado como un espacio seguro sienten aburrimiento o indiferencia al asistir a clase.
También detecta una demanda generalizada de metodologías activas --es decir, menos teoría y más práctica--, índices de desconexión elevados entre los alumnos de formación profesional --el 42,5% se cuestionan la utilidad de lo que están aprendiendo-- y problemas de salud mental que parecen de manera "recurrente y paralizante" y que muchas veces se esconden tras una aparente falta de interés.
La conclusión, según el Consell Escolar, es que la entrada en los centros es positiva pero que el sistema acaba "desgastando" la motivación intrínseca de los alumnos a medida que avanza cursos o pasa a formación profesional.
Asimismo, que el aburrimiento "no es un estado pasivo sino una reacción activa a la metodología", que la falta de relevancia práctica de los estudios "es un acelerador directo" del abandono y que son necesarios protocolos de bienestar emocional integrados en las aulas.
El CEIB, en vista de todo esto, ha diseñado una hoja de ruta para hacer frente a esta problemática que pasa por apostar por juegos, dinámicas, salidas y excursiones; avanzar en la comprensividad y el respeto; dar más tiempo para los patios; o acumular menos exámenes en el calendario.
También ha propuesto, entre otras cuestiones, implementar lo que se conoce como el aprendizaje basado en proyectos (ABP) para combatir el aburrimiento, formar al profesorado en la detección de la ansiedad y la gestión emocional de los alumnos, flexibilizar la respuesta a las crisis de salud mental o fomentar la tutoría individualizada.