La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, asiste a la Conferencia Sectorial de la Administración Pública. - CONSELLERIA DE TRABAJO
PALMA 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha asistido este miércoles a la Conferencia Sectorial de Administración Pública, celebrada en la sede del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), en Madrid, bajo la presidencia del ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López.
En este encuentro se han abordado cuestiones como la presentación de la estrategia de digitalización de la Administración 2026-2030, el acuerdo para crear un grupo de trabajo que impulse una red de interconexión de servicios de atención a la ciudadanía y, especialmente, las nuevas propuestas para reducir la temporalidad en el empleo público, según ha explicado Conselleria Trabajo, Función Pública y Diálogo Social en una nota de prensa.
Sobre este último punto, Baleares ha manifestado la necesidad de poder negociar en "profundidad" una reforma de este alcance y ha expresado su "preocupación" por la reducción del plazo máximo de los nombramientos temporales de tres a dos años, cuando la jurisprudencia acepta los tres años actuales y aún hay cuestiones pendientes de resolución por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Cabrer también ha advertido que cualquier cambio debería ir acompañado de medidas que agilicen los procesos selectivos, ya que actualmente son "excesivamente lentos y difíciles" de completar en el plazo de dos años. Igualmente, ha defendido que la reforma debería prever una aplicación progresiva, de acuerdo con el volumen y las competencias de cada comunidad, y ha pedido aclaraciones sobre cómo se financiarán las posibles indemnizaciones que se deriven.
Cabrer también ha puesto de relieve las dificultades propias derivadas de la condición insular, que complican la captación y retención de profesionales en sectores esenciales como la sanidad o la educación.
En cuanto al plan de digitalización de la Administración 2026-2030, Cabrer ha valorado que es un paso positivo para avanzar hacia una Administración "más digital, segura y centrada en la ciudadanía", destacando la apuesta por la inteligencia artificial, los datos y la ciberseguridad como ejes transformadores.
No obstante, ha remarcado que el documento "no otorga suficiente relevancia" al papel del empleado público, que debe ser el verdadero motor del cambio, y ha defendido que la IA debe servir para simplificar de verdad la Administración y apoyar a quienes la hacen funcionar.
La consellera ha incidido especialmente en la contratación pública, subrayando que este plan debería ser una oportunidad para modernizarla y adaptarla a la digitalización.
Además, ha señalado que la tecnología puede reforzar la transparencia y la lucha contra la corrupción mediante la trazabilidad digital, la publicación automática de datos y el uso de algoritmos capaces de detectar irregularidades.
Al mismo tiempo, la digitalización permitiría reducir trámites y documentos burocráticos, estandarizar pliegos y agilizar procesos sin perder garantías legales. La inteligencia artificial, por ejemplo, podría apoyar la redacción de pliegos homogéneos, su valoración objetiva y la identificación de soluciones reutilizables ya aplicadas en otras administraciones.
Cabrer ha recordado también que la estrategia habla de cohesión territorial y de un modelo en red de servicios inteligentes entre el Estado, las comunidades autónomas y las entidades locales. En este marco, ha defendido que debe reconocerse la singularidad de los territorios insulares, con sobrecostes adicionales de infraestructuras y servicios digitales, dificultades para captar y retener talento TIC y la complejidad de coordinar un sistema donde, además de los ayuntamientos, participan los consells insulars.
Finalmente, ha subrayado la importancia de garantizar una financiación adecuada y plazos realistas, no solo para poner en marcha nuevos proyectos sino también para mantenerlos en el tiempo y asegurar servicios digitales estables, seguros y de calidad para la ciudadanía.
En este contexto, Baleares se ha ofrecido para ser territorio piloto de la Estrategia en tres ámbitos clave: la contratación pública digital ágil con análisis inteligente de procesos y automatización; los programas avanzados de capacitación en IA para el personal público; y los modelos de cohesión territorial digital adaptados a la insularidad y exportables al resto del Estado.