La consulta de Deshabituación Tabáquica de Son Espases atiende a medio millar de personas en 2018

Desde el servicio alertan de que los ingresos fiscales al tabaco no compensan la inversión en sanidad para atender a fumadores

Un cigarro en un cenicero
TOMASZ SIENICKI - Archivo
Europa Press Islas Baleares
Publicado: jueves, 30 mayo 2019 14:34

   PALMA DE MALLORCA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

   La Consulta de Deshabituación Tabáquica ha atenido este año cerca de medio millar de personas que acuden a este servicio del Hospital Universitario de Son Espases para dejar de fumar.

   Así lo ha expresado el coordinador de la consulta, Gabriel Jaume, en declaraciones a Europa Press en las que ha detallado que la consulta, dependiente del servicio otorrino del Hospital Universitario de Son Espases, empezó su andadura en el año 2001. Desde entonces, un equipo interdisciplinario integrado por médicos y psicólogos se dedica a ayudar a personas que desean dejar de fumar.

   La consulta evalúa los tipos de fumadores para decidir posteriormente distintos tipos de tratamiento para los pacientes. Según explica Jaume, los fumadores se tipifican en sociales, gestuales (aquellos necesitan tener algo en la mano para relajarse) o aquellos que presentan un menor o mayor grado de dependencia a la nicotina. Mientras en los dos primeros casos la terapia es esencialmente conductual, en función del grado de dependencia a la nicotina el paciente deberá tomar principio activo de la vareniclina --fármaco para dejar de fumar-- o parches de nicotina.

TASA DE ÉXITO DEL 60%

   "En la consulta tenemos a unos 500 pacientes al año y manejamos una tasa de éxito del 60 por ciento, por lo que seis de cada diez pacientes acaban dejando de fumar", señala Jaume, quien recuerda, asimismo, que el servicio de atención primaria también tiene consultas para dejar de fumar en la que se ofrecen terapias grupales.

   Preguntado por las quejas mayoritarias de los pacientes que acuden a su consulta, Jaume ha recordado que los fármacos que ayudan a dejar de fumar no están financiados por el sistema de la Seguridad Social."Al ser una consulta pública, muchas personas que vienen se piensan que les daremos el medicamento o que se lo financiaremos, pero las pastillas no están financiadas por la Seguridad Social", matiza.

   Al tiempo, Jaume rompe una lanza a favor de la inversión para dejar de fumar y compara el gasto por comprar tabaco con el gasto para fármacos contra dicha droga.

   "Con lo que se paga por una cajetilla de tabaco al día, se consiguen dos meses de tratamiento con vareniclina", aclara Jaume a la par que reconoce que dejar de fumar no es cuestión de dos meses, sino el trabajo "de toda una vida".

PELÍCULAS LIBRES DE HUMO

   Asimismo, el médico ha detallado que el Hospital de Son Espases ofrece tratamiento para dejar de fumar a todos los pacientes ingresados a través de una terapia sustitutiva de nicotina que incluye vareniclina y parches de nicotina para fumadores con un grado de dependencia fuerte.

   "La única receta mágica para dejar de fumar es no empezar, porque así uno no se engancha", responde el médico al ser preguntado por si existe alguna fórmula universal para dejar el tabaco. Además, Jaume ha censurado la presencia excesiva del tabaco en películas y productos culturales ya que "incitan" a fumar. "Sylvester Stallone cobró mucho dinero por aparecer en 'Rambo' fumando", critica.

   En este sentido, Jaume considera que debería prohibirse el tabaco en las películas o, en caso de no prohibirse, se debería explicitar en los filmes "qué tabacaleras los financian". Asimismo, Jaume ha recordado que existen propuestas para saber si las películas fomentan o no el consumo de tabaco, como el establecimiento de una escala de colores que marque aquellos filmes en los que se incita a fumar.

   Al respecto, Jaume liga la banalización del humo en las películas y la extendida aceptación social del tabaco con la edad media en la que se empieza a fumar en España, que se sitúa en los 16,6 años. "Con 17 años no pides ayuda para dejar de fumar", ha señalado Jaume.

   Para el coordinador de la consulta de Deshabituación Tabáquica de Son Espases, la sociedad "tiene bien aceptado" que las personas fumen aunque se disponga de la información sobre los efectos nocivos del tabaco. "La gente tiene la información, que aparece en campañas y en las cajetillas, aunque el proceso para dejar de fumar no es fácil", ha expresado.

PRECIO DEL TABACO, CLAVE

   Sobre las medidas disuasorias para evitar el consumo de tabaco, Jaume se centra en la relevancia del precio del tabaco y valora la eficacia de la Ley Antitabaco, aunque señala que ha habido un repunte en el número de personas fumadoras en España, cuya tasa se sitúa en torno al 23 por ciento de la población.

   "De media la gente fuma un paquete diario, y eso crea dependencias y complicaciones a largo plazo. Aunque algunos crean que por fumar menos las complicaciones son menores, eso no es así y no hay que fumar nada", ha insistido Jaume.

   En este sentido, el médico recuerda que enfermedades como el cáncer de pulmón, el cáncer de laringe o los infartos al corazón son solo algunas de las patologías asociadas al consumo de tabaco.

"LA HIPNOSIS NO SIRVE DE NADA"

   En cuanto a métodos 'alternativos' para dejar de fumar, como la hipnosis, Jaume se muestra claro. "La hipnosis no sirve de nada, lo que sirve para dejar de fumar es visualizar una vida sin tabaco", ha sentenciado. Además, ha puesto el foco en la importancia de llevar a cabo un "acto de conciencia" para dejar el tabaco ya que dos tercios de las personas que fuman asegura que van a dejarlo aunque no están concienciadas.

   "La gente que acude a nuestra consulta está bastante concienciada porque viene dispuesta a pedir ayuda, pero cuando un fumador se plantea dejar el tabaco debe preguntarse si lo puede hacer por él mismo o no y, si es que no, buscar ayuda", ha recomendado.

   Finalmente, el coordinador de la consulta ha puesto de relieve la fiscalidad del precio al tabaco como una medida clave para que se deje de fumar, aunque ha apuntado que la lucha contra el tabaco le acaba saliendo cara al Estado.

   "Si ponemos en un lado los ingresos del Estado en impuestos al tabaco y en el otro lado los gastos en sanidad asociados al tabaco, el Estado pierde dinero", ha advertido Jaume.

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