La crisis salpica a los salones de juego de Baleares que disminuyen un 40 por ciento sus ingresos

Actualizado 01/03/2009 14:09:09 CET

Los empresarios ya han dado de baja el 6% de las 8.500 máquinas de Baleares y 20 salones están en venta o en situación de traspaso

PALMA DE MALLORCA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

La crisis económica también salpica a los 140 salones recreativos de Baleares que en 2008 disminuyeron un 40 por ciento sus ingresos, en relación al año anterior, según explicó a Europa Press el adjunto a la Presidencia de la Asociación de Empresarios de Salones de Juego, Miquel Ángel Riera, quien achacó esta drástica reducción en los beneficios al hecho de que los ciudadanos acuden menos a estos establecimientos y, además, juegan menos dinero, así como a la fuerte fiscalidad que debe afrontar este sector en un momento de dificultades económicas.

De momento, según desveló, los empresarios ya han dado de baja el 6 por ciento de las 8.500 máquinas de Baleares (2.000 en los salones de juego y 6.500 en bares y cafeterías) ante la imposibilidad de poder mantenerlas, debido a que lo que gastan los ciudadanos no compensan los elevados impuestos que se aplican a este sector.

En este sentido, recalcó que una veintena de salones de juego están en venta o en situación de traspaso, mientras que el resto está en "peligro" de seguir el mismo camino si no hay una bajada de los impuestos y no se regulan los juegos recreativos en Internet y las apuestas on-line, que suponen una fuerte amenaza para el sector tradicional, y que, a su juicio, también deberían pagar tasas fiscales.

Riera recordó que actualmente, existe una tasa fiscal de 3.400 euros anuales por cada máquina recreativa (cada salón debe tener un mínimo de nueve), con independencia de lo que jueguen los ciudadanos y, por ello, desveló que ya ha mantenido varias reuniones con la Conselleria de Economía para solicitarle que disminuya entre un 10 y un 15 por ciento este impuesto para adaptarlo a la realidad económica y que dé posibilidades de aplazar su pago.

Asimismo, Riera también reclama una reducción de la citada tasa en un 50 por ciento para aquellas máquinas con más de dos años, teniendo en cuenta que éstas ya no generan tantos ingresos, porque los clientes de los salones de juego optan por jugar en aparatos nuevos. "Esta medida supondría que muchos empresarios no se vieran obligados a adquirir modelos de máquinas nuevos para incrementar sus ingresos", subrayó.

VENTAJAS PARA LOS SALONES DE VERANO

A su vez, pide una disminución en un 33 por ciento del impuesto autonómico aplicado a cada máquina a aquellos salones de juego que sólo abren durante seis o siete meses al año coincidiendo con la temporada turística, que son la mitad de los 140 existentes, mientras que también reclama que los empresarios puedan dar de alta a las máquinas en cualquier época del año y no solamente el 1 de enero o el 1 de julio como sucede actualmente.

Riera destacó que estas propuestas han tenido una "buena recepción" por parte del Govern, si bien le advirtió de que si no se compromete a aplicarlas, los empresarios de los salones de juego se verán obligados a cerrar algún establecimiento y reducir el número de empleos que, en la actualidad, asciende a 1.000 en este sector.

Según los últimos datos del Informe Anual de la Comisión Nacional de Juego, referidos al 2007, en Baleares se jugaron 372,4 millones de euros en las máquinas recreativas con premio ubicadas en los salones de juego y los bares y cafeterías, lo que supuso unos beneficios brutos de 93,12 millones de euros, teniendo en cuenta que el 75 por ciento de lo que se juega va destinado a premios.

Estas cifras reflejan que Baleares fue la Comunidad Autónoma con un mayor gasto real por habitante durante el 2007 en este tipo de aparatos recreativos, con 90,4 euros, muy por encima de la media estatal, que se situó en 69,84 euros. Por su parte, el segundo territorio con un mayor gasto fue Murcia, con 89,13 euros.

A los beneficios obtenidos, según recalcó Riera, se le deben descontar, en el caso de los salones de juego, los impuestos autonómicos que se pagan por cada máquina, así como los impuestos de Sociedades, el IRPF, el IVA, los gastos de personal y la Seguridad Social.

Respecto a la clientela de los salones de juego, destacó que es "enormemente variada y diversa", debido a que en este tipo de juegos de ocio con posibilidad de premio "no existen diferencias de clases, ni edades, más allá de que los jugadores deben tener más de 18 años".

"ESFUERZOS CONTRA LA LUDOPATÍA"

Por otra parte, Riera resaltó que este tipo de establecimientos están haciendo "esfuerzos" para evitar problemas de ludopatía en algunos clientes y, en este sentido, desveló que todos los salones de Baleares cuentan con un "decálogo sobre la ludopatía", expuesto al público, y en el que se apuesta por el juego "responsable".

Así, indicó que el último punto de este decálogo aconseja a los jugadores que acudan a un profesional si perciben que están jugando demasiado dinero diariamente. "No queremos que la gente se arruine, sino que juegue y se entretenga un rato para que pueda volver otro día", señaló, al tiempo que recordó que la Asociación de Empresarios de Salones de Juego colabora con la asociación Juguesca de Baleares durante el Día Mundial sin Juegos de Azar, que se celebra el 29 de octubre.