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PALMA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Mediterráneo es un mar "mucho más dinámico" de lo que se conocía hasta ahora, según un estudio publicado este jueves por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB).
El trabajo, que cuenta con la participación del Sistema de Observación Costero de Baleares (Socib), también demuestra que las corrientes y los remolinos oceánicos de pequeña escala presentan una "marcada variabilidad" estacional en el Mediterráneo que hasta ahora había pasado "desapercibida" para la altimetría convencional.
Para desarrollar este estudio, se han utilizado los datos de más de tres años de observaciones del satélite Surface Water and Ocean Topography (SWOT), desarrollado por la NASA y la agencia espacial francesa (CNES).
El equipo científico ha explicado en un comunicado que gracias a esta tecnología han podido estudiar fenómenos oceánicos de unas pocas decenas de kilómetros de tamaño, considerados fundamentales para el transporte de calor, energía y materiales en el océano.
El análisis se centra en escalas superiores a aproximadamente 20 kilómetros, y el aumento de energía observado en invierno se concentra especialmente en estructuras de entre 20 y 60 kilómetros.
Los resultados muestran, por primera vez, que la dinámica superficial de pequeña escala en el Mediterráneo sigue un ciclo estacional claro, ya que la actividad es más intensa durante el invierno y disminuye en verano.
Además, las observaciones de SWOT revelan niveles de energía cinética asociados a los remolinos oceánicos y a las corrientes superficiales aproximadamente 1,8 veces superiores a los estimados mediante los productos convencionales de altimetría por satélite (mediciones de la altura del mar).
El estudio también muestra que la energía cinética de estos remolinos aumenta aproximadamente un 50% entre los mínimos estivales y los máximos invernales. En definitiva, se observa que los remolinos de pequeña escala "aumentan drásticamente su energía durante los meses de invierno, un fenómeno que había pasado desapercibido para la altimetría convencional".
Estos hallazgos son "especialmente relevantes" porque el mar Mediterráneo se considera una de las regiones "más vulnerables" al cambio climático, con un calentamiento más rápido que el del océano global.
Según los autores, los resultados ponen de manifiesto que estas estructuras oceánicas de pequeña escala desempeñan un papel "mucho más importante de lo que se creía" en la dinámica del Mediterráneo y que observarlas "es esencial para describir con precisión el funcionamiento del océano".