La exmujer del acusado por el crimen de Sencelles le dejó por sus problemas con la cocaína

Actualizado 26/11/2019 15:33:51 CET
El acusado por el crimen de Sencelles, en el juicio en la Audiencia Provincial
El acusado por el crimen de Sencelles, en el juicio en la Audiencia Provincial - EUROPA PRESS

Su hijo explica que empezó a esconder sus cosas porque el acusado se las quitaba para empeñarlas

PALMA DE MALLORCA, 26 (EUROPA PRESS)

La exmujer del acusado por el crimen de Sencelles ha contado este martes durante el juicio que decidió romper su relación en 2012 por los problemas que el hombre tenía con la cocaína. Se trata de una pareja anterior del acusado, que tuvo posteriormente una relación con otra mujer, la hija del fallecido.

El caso lo juzga un jurado popular desde este lunes en la Audiencia Provincial de Baleares. La Fiscalía acusa a A.B. de haber asesinado a su antiguo suegro para robarle, y pide para él 30 años de prisión, mientras que los familiares de la víctima piden prisión permanente revisable.

Cabe tener en cuenta que la defensa no niega que el hombre sea el responsable de la muerte de la víctima, pero cuestiona las circunstancias y alega que el hombre actuó bajo los efectos de las drogas. Su abogado, Vicente Campaner, avanzó en la primera sesión que ésa sería una de sus principales líneas de defensa y que pediría una eximente incompleta.

La pareja anterior del acusado, que ha comparecido como testigo, ha indicado que mientras estuvieron casados, él gestionaba la economía familiar y dejó de pagar el alquiler y un préstamo que tenían con un banco porque "todo el dinero se lo había gastado en cocaína". Finalmente, ella decidió terminar la relación y marcharse al extranjero. "Reventé", ha enfatizado.

La mujer también ha señalado que el acusado le llamaba para pedirle dinero y que empeñó objetos de su hijo o de la abuela para obtenerlo. El hijo, que también ha declarado como testigo, ha confirmado que empezó a esconder sus cosas para evitar que su padre se las quitase.

El hijo de ambos no se enteró de que su padre consumía cocaína hasta dos años después de separarse, cuando el joven tenía unos 14 años, en una ocasión en la que el hombre no apareció por casa ni contestó llamadas durante varios días. Al narrar este episodio, la mujer ha roto a llorar y la magistrada que dirige el juicio ha decidido interrumpir la vista.

A pesar de todo, la mujer ha defendido que el acusado "es muy buen padre" y que "se desvive por sus hijos". Asimismo, ha precisado que el acusado no se ponía violento cuando consumía y que nunca tuvo comportamientos violentos hacia ella o su hijo. Aunque formalmente siguen divorciados, la testigo ha dicho que se considera su pareja y que va a visitarlo a la cárcel siempre que puede.

Por su parte, el hijo ha detallado las constantes ausencias de su padre y entre otros ejemplos ha mencionado que en una ocasión le tenía que ir a recoger al aeropuerto y no se presentó. El joven llevó a su padre a una clínica para someterlo a un tratamiento de desintoxicación, pero por motivos económicos no pudieron ingresarle. Sus problemas con la droga empeoraron y el hijo tenía "miedo de que un día muriese".

Tras el crimen, el joven llamó a su exmadrastra para pedir perdón por lo que había hecho su padre. Ella le contestó que no tenía que disculparse porque consideraba que las víctimas eran los dos.

Por otra parte, también ha comparecido ante el jurado la doctora de cabecera del acusado, que ha confirmado que el hombre acudió en varias ocasiones a su consulta y que le transmitió que tenía problemas con la cocaína. La doctora ha explicado que el acusado manifestaba que se arrepentía y decía que lo quería dejar.

Igualmente, una testigo ha declarado que el acusado le pedía habitualmente dinero, aunque ella no sabía que fuera para comprar cocaína. Ha indicado que el día del crimen le dio dinero, aunque ha matizado que no fue mucha cantidad.

Finalmente, otro testigo, familiar lejano del fallecido, ha explicado que ayudaba habitualmente a la víctima con tareas como hacer la compra o llevar butano porque el hombre padecía una minusvalía y no podía levantar peso.

MAYO DE 2017

Los hechos se remontan a mayo de 2017. Según la Fiscalía el acusado se dirigió a la casa familiar de su expareja, con quien tenía una hija menor, con el objetivo de obtener dinero. En la finca se encontraba el padre, quien le abrió la puerta y le dejó entrar, pero que no quiso darle dinero.

La Fiscalía sostiene que el acusado reaccionó violentamente, golpeando a la víctima con un recipiente de cerámica y una olla y, que seguidamente, le atestó diversas puñaladas con un cuchillo hasta causarle la muerte.

Después, presuntamente, el investigado revolvió toda la casa y se apoderó de un recipiente que contenía una cantidad de desconocida de dinero y del teléfono móvil de la víctima, y se marchó.

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